martes, 20 de junio de 2017

Reflexión Bíblica para la Segunda Semana después de Pentecostés (2017)


Con este domingo ya entramos en la gran temporada “verde” del año litúrgico y las lecturas nos inspiran a reflexionar sobre cómo Dios actúa libremente a favor de su pueblo. La lectura de Éxodo cuenta cómo el SEÑOR mandó a Moisés a recordar al pueblo de Dios que fue por iniciativa propia que les liberó de las manos de los egipcios, que fue un acto de su gracia y amor hacia ellos. Lo  que Dios desea entonces  es que el pueblo responda a ese amor con fidelidad a su alianza. La epístola a los Romanos nos indica que la paz de Dios ya se ha establecido entre él y la humanidad, que ya no hay enemistad entre Dios y su pueblo, porque en el amor y la gracia de Dios su Hijo sirvió de mediador, reconciliándonos con Dios a través de su muerte y resurrección.  Dios mismo ha proveído todo lo que necesitamos para vivir eternamente con él y ya no tenemos que ir arriba y abajo para encontrar la paz, sólo a Cristo.  En el Evangelio del día, Cristo instruye a los apóstoles a servir con fidelidad y a compartir la paz de Dios libremente con todos los que lo quieren recibir.


Las Lecturas para el Propio 06 son Éxodo 19:2-8ª ó Génesis 18:1-5 (21:1-7); Salmo 100 ó Salmo 116:1,10-17; Romanos 5:1-11; San Mateo 9:35-10:8(9-23).

lunes, 12 de junio de 2017

Reflexión Bíblica sobre la Santísima Trinidad


¡Bendito sea el reino del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos Amén! (Liturgia de San Juan Crisóstomo).
El Domingo de la Santísima Trinidad es el único domingo del año litúrgico expresamente dedicado a un dogma. Dogmas son enseñanzas que la Iglesia cristiana ha identificado como esenciales para los fieles. Para los anglicanos y episcopales los dogmas de la fe se encuentran en los tres Credos de los antiguos concilios de la cristiandad: el Credo de los Apóstoles, el Credo Niceno y el Credo de San Atanasio.  En su conjunto los Credos forman una síntesis de las Sagradas Escrituras. La clave para entender los Credos es saber que cuando negamos sus enseñanzas distorsionamos  el mensaje bíblico.  
En el caso de la Santísima Trinidad, la Iglesia no enseña que podemos entender los misterios de la esencia divina, ni cómo es que Dios sea Uno y Tres a la vez.  Lo que la Iglesia enseña se plantea con el principio bíblico que Dios se revela a través de sus obras en la creación, en la redención del mundo y en la santificación de su pueblo elegido.  Directamente de Jesucristo recibimos el testimonio sobre el Padre que lo envió y el Espíritu Santo que nos prometió y en él vemos la gran muestra de su amor hacia nosotros. Por tanto, proclamar el dogma de la Santísima Trinidad se trata más de ser fiel a la enseñanza de Cristo que cualquier especulación filosófica o teológica.
Las lecturas para el Domingo de la Santísima Trinidad son Génesis 1:1-2:4ª; Salmo 8 o el Cántico de Alabaza; 2 Corintios 13:11-13; San Mateo 28:16-20.
      

jueves, 8 de junio de 2017

¿Qué quiere decir Paraklētos? o el Espíritu Santo en el Cuarto Evangelio

Esta semana de Pentecostés brinda la oportunidad para compartir uno de los temas en que estoy trabajando para la educación continua. Es el tema de la traducción de “Paraklētos” en el Evangelio según San Juan (14:16, 14:26, 15:26, 16:7).
 ¿Qué quiere decir Paraklētos? Ésta es una de las preguntas más importantes que tenemos a la hora de interpretar el Cuarto Evangelio.  
En un contexto cotidiano sabemos que la palabra Paraklētos se trata de un abogado legal, pues su uso seglar prácticamente se limita a contextos forenses.  Sin embargo el Evangelio de San Juan no es un contexto normal y ninguna traducción bíblica al español de las que conozco usa “abogado”.  Algunos traductores prefieren la palabra “Defensor” que, a pesar de venir del mismo ámbito judicial, suena mejor en el contexto religioso.  El problema con estas traducciones es que aunque algunos estudiosos argumentan que el Evangelio está construido como un caso legal con motivos forenses, las situaciones en que Jesús  lo menciona no son las instancias precisamente judiciales. 
Otra opción es traducir Paraklētos como lo hacen algunas versiones bíblicas que dicen “el Consolador”.  Los intérpretes con esta traducción quieren priorizar la parte emotiva del discurso que Jesús pronuncia antes de ser arrestado (especialmente 14:16).  También tiene la ventaja de reflejar uno de los sentidos de un concepto del mismo campo semántico; es el concepto de “paraklēsis” que incluye aspectos de consolación y exhortación.  Aquí el problema es que tampoco expresa en español todo lo que el evangelista quiere expresar con su terminología, pues excluye los aspectos forenses.  Sinónimos como “Consuelo”, “Protector” y “Valedor” sufren la misma limitación.
Los intérpretes que han intentado encontrar un vocablo original en arameo han descubierto que el extranjerismo Paraklētos ya había entrado directamente al hebreo rabínico y al arameo popular en la época de Jesús, peor aún si lo usó como un nombre propio. Es decir que no nos ayuda mucho para entender exactamente qué quiso decir.   
¿Qué hacemos entonces? Lo que podemos hacer es lo que hace la Biblia de Jerusalén y algunas traducciones más formales y transliterar el griego Paraklētos al castellano “Paráclito” y usarlo  como un nombre propio y personal del Espíritu Santo. Sí, tendremos que seguir explicando en cada pasaje que aquí parece más Abogado y allí parece más Consolador. En todo caso, Jesús mismo nos asegura que este Paráclito es el Espíritu de Verdad que nos guiará a toda verdad (Jn 14:26).  
    

martes, 6 de junio de 2017

Reflexión Bíblica para la Semana de Pentecostés


Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban,  y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos.  Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía que se expresaran. (Hechos 2:1-4)

Pentecostés significa “50” pues se celebra esta festividad en el día cincuenta después de la Pascua de Resurrección y aunque ya existía como una celebración judía en los tiempos del Nuevo Testamento, recibió otro significado para los cristianos por los acontecimientos contados en los Hechos de los Apóstoles.  Este libro nos cuenta que los discípulos estaban juntos con María y otros seguidores de Jesús cuando llegó el Espíritu Santo que les capacitó para dar testimonio de la Resurrección. El apóstol Pedro explicó que todo sucedió en cumplimiento de la Palabra de Dios y que Dios estaba llamando todos al arrepentimiento, al bautismo y a la nueva vida en Cristo. Tres mil personas se sumaron al Iglesia en un solo día por la predicación eficaz de los apóstoles.

Este don que se recibió en el Día de Pentecostés hace dos mil años permanece con la Iglesia cristiana hasta el día de hoy. Todos los que tenemos fe y somos bautizados tenemos una participación en este gran patrimonio, pues somos hijos adoptivos del Padre y coherederos con Cristo quien prometió que el Espíritu Santo moraría con los suyos hasta su regreso.  Este mismo Espíritu permaneciendo en la Iglesia nos capacita hoy para proclamar las Buenas Noticias que Cristo vive y está llamando a todos a la salvación en su Nombre.
Las lecturas para el Día de Pentecostés fueron: Hechos 2:1-21; Salmo 104:25-35,37; 1 Corintios 12:3b-13; San Juan 20:19-23.     
OH Dios, que como en un tiempo como éste instruíste los corazones de tus fieles, enviándoles la luz de tu Espíritu Santo; Concédenos por medio del mismo Espíritu un juicio acertado en todo, y el gozo constante en su santo consuelo; por los méritos de Cristo Jesús nuestro Salvador, que vive y reina, en unidad contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

martes, 30 de mayo de 2017

Reflexión Bíblica para la Séptima Semana de Pascua


Serán mis testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta los confines de la tierra. (Hechos 1:8)


Todo aspecto de la vida de la Iglesia, movida por el Espíritu Santo, existe para dar testimonio de Cristo en este mundo.  Cuando celebramos los sacramentos, proclamamos la  muerte y la resurrección de Jesús hasta que venga de nuevo. Cuando compartimos las actividades de convivencia fraternal, mostramos que un mismo Padre nos ha llamado a ser hermanos de su Hijo en una sola familia. Cuando atendemos a los necesitados, proclamamos que nuestro Dios es el protector de viudas y huérfanos  y el auxilio de los que le invocan con fe.  Así que todas las actividades de la Iglesia forman parte de nuestra misión principal: Ser testigos del amor de Dios en este mundo.

Las lecturas para el Séptimo Domingo de Pascua son Hechos 1:6-14; Salmo 68:1-10,33-36; 1 Pedro  4:12-14, 5:6-11; San Juan 17:1-11.

martes, 23 de mayo de 2017


El Sexto Domingo de Pascua se designa “Domingo de Rogativas” por iniciar una serie de días dedicados a la espera de la Ascensión del Señor con oración. Las tradiciones han variado de lugar en lugar pero normalmente han incluido procesiones y bendiciones de los campos agrícolas, las aguas de pesca y sitios de la industria humana.
Las lecturas del domingo, sin embargo, responden a la pregunta de cómo respondemos al amor de Dios. En la lectura de los Hechos, San Pablo anuncia la misericordia divina acompañada del arrepentimiento humano, recordándole a su audiencia que somos todos los descendientes del Creador. San Pedro exhortaba a los fieles perseverar en hacer el bien en respuesta a la bondad Dios, siguiendo el ejemplo de Cristo y Cristo mismo nos enseña en el evangelio que nuestra respuesta a su amor debe ser la de obedecerle y serle fiel.
Las lecturas para el Sexto Domingo de Pascua son Hechos 17:22-31; Salmo 66:7-18; 1 Pedro 3:13-22; San Juan 14:15-21.

viernes, 19 de mayo de 2017

Los muchos libros te han vuelto loco

Cuando Pablo terminó su defensa, Festo dijo con voz firme:
--Estás loco, Pablo. Los muchos libros te han vuelto loco. (Hechos 26:24)
 
San Agustín
por Philippe de Champaigne, ca.1645
Al leer este pasaje esta mañana, me sentí aludido. Sentí que Festo me estaba hablando aunque no sé si puedo responder como el apóstol-- No estoy loco, ilustre Festo, sino digo palabras verdaderas y sensatas.
 
Mis alumnos tendrán que decirlo por mí, pues últimamente paso revisando libros de referencia bíblica y teológica, tratando de preparar los materiales de estudio para las clases de formación de líderes laicos de nuestra diócesis. Estamos estudiando el Nuevo Testamento en su contexto histórico. A veces los temas—como quién copió información de quién— parecen estar muy lejos del crecimiento espiritual que todos anhelan. Otras veces nos confronta con la pregunta clave ¿Quién decís que soy yo? que nos penetra el corazón.  
Lo cierto es que Dios nos ha llamado a practicar el discipulado intelectual, mandándonos  a usar nuestras mentes para crecer y para glorificarle en el proceso de aprender. Además, con el estudio—aparte del riesgo que menciona Festo—cumplimos con el lema de San Agustín de Hipona, “Credo ut intellegam, intellego ut credam. Creo para entender, entiendo para creer.

martes, 16 de mayo de 2017

Reflexión Bíblica para la Quinta Semana de Pascua


Yo soy la el camino, la verdad y la vida...(S. Juan 14:6)


Este año el Quinto Domingo de Pascua y el Día de la Madre en los Estados Unidos cayeron en la misma fecha y esta confluencia de ocasiones ayuda a iluminar nuestra lectura de las Sagradas Escrituras. San Pedro manda sus oyentes a desear “la pura lecha espiritual” y fijarse firmemente en la fe como los niños buscan a sus madres para el alimento y el consuelo. Adicionalmente, nos recuerda que el propósito de Dios es crear una familia de muchos hermanos. Cristo así enseñó explicando que el Padre le llamó a prepararnos un lugar en la casa del Padre, donde hay muchas habitaciones, pues en la casa de Dios hay espacio para todos. Pero  ¿cómo podemos asegurarnos en llegar a este destino? Sólo por Cristo. Él es el camino a Dios. Juntos a él no nos perderemos a pesar de las dificultades y confusiones de este mundo.  Nos dará la verdad, pues él es la verdad y por él alcanzaremos la vida eterna, pues es su vida entregada y compartida con nosotros por su cruz y resurrección.
Las Lecturas para el Quinto Domingo de Pascua fueron Hechos 7:55-60; Salmo 31:1-5,15-16; San Juan 14:1-14.

martes, 9 de mayo de 2017

Reflexión Bíblica para la Cuarta Semana de Pascua

El Buen Pastor, Murillo ca. 1660
Esta semana las lecturas están centradas en el tema del Buen Pastor que cuida y nutre a sus ovejas. Éste es un motivo muy popular en el campo devocional que encontramos en ambos Testamentos. El salmo 23 crea una imagen del SEÑOR como el que vela y protege a su pueblo, guiándole por caminos seguros en medio de  numerosos peligros y que les da de comer y beber hasta saciarse con su bondad y su gracia. El libro de Hechos describe cómo los primeros cristianos se alimentaban de la Palabra de Dios, de la Eucaristía y de la hermandad compartida. Estas lecturas culminan en la proclamación evangélica de Cristo el Buen Pastor (también puede traducirse “el Pastor noble” o “el Pastor precioso”) el mismo en quien Pedro reconoció el Obispo de nuestras almas.

Las lecturas para el Cuarto Domingo de Pascua son Hechos 2:42-47, Salmo 23; 1 Pedro 2:19-25; San Juan 10:1-10.

jueves, 4 de mayo de 2017

El Cura de Regreso


Sinagoga Santa María la Blanca, Toledo (c)2017
Sé que “El Cura de Dos Mundos” no es una bitácora ni menos un blog de turismo, sin embargo, quiero compartir un poco sobre mi reciente ausencia del mundo cibernético.  En breve, después de la Semana Santa y Domingo de Pascua estuve de vacaciones con la familia. Tomar un descanso y apartarnos del trabajo y las responsabilidades de la escuela y la iglesia realmente sirve para renovarse y volver con más ímpetu para seguir en la obra.
En esta ocasión visitamos a España que es un país muy agradable con muy buena comida y mucha cultura e historia. El tiempo de la estadía fue muy corto pero aprovechamos de todo momento para conocer más y disfrutar muchísimo. Vimos museos, castillos, catedrales, un convento y tantos, pero tantos lugares de comer. (Mi hija a su corta edad es una gran foodie.)  Entre las cosas más amenas fueron las vistas con amigos ya conocidos y con personas que logramos conocer por primera vez en persona—genta que literalmente abrió sus puertas y nos brindó el don de la hospitalidad de una u otra manera. (Si están leyendo ahora ¡Gracias!)
Mercado San Miguel, Madrid, (c) 2017
Ya de regreso ha tocado asistir a conferencias y exponer sobre el Ministerio Hispano en nuestra diócesis. 
 Cristo el Señor vive--¡Aleluya!

lunes, 1 de mayo de 2017

Reflexión Bíblica para la Tercera Semana de Pascua


El camino a Emaús nos enseña cómo conocer a Cristo mejor. De hecho nos da dos maneras por las cuales podemos experimentar su presencia entre nosotros su pueblo. 
La primera manera que se presenta es el estudio de la Palabra de Dios. Al caminar los discípulos con Cristo, él les explica cómo los libros de la Biblia hebrea—nuestro Antiguo Testamento—contaban la historia de su vida siglos antes de su nacimiento. Afirmó que el verdadero mensaje de Moisés y los profetas era el anuncio de su redención del mundo. Como ellos podemos escrudiñar el texto sagrado para entender mejor la persona y la misión del Señor.
En segundo lugar, vemos que Jesús se da a conocer en la fracción de pan, o sea, la Eucaristía, pues el Señor repite las acciones realizadas en la Última Cena. Toma el pan, da gracias, da el pan a los que están en la mesa con él y con estas acciones vieron que Jesús estaba con ellos, dándose a conocer. De igual modo el Señor se manifiesta entre nosotros si tenemos fe para verlo.

Todos deberíamos aprovechar estas maneras de conocer a Cristo más profundamente porque el estudio de la Palabra de Dios y la Santa Eucaristía son dones e instrumentos  de Dios para que su pueblo al igual de los antiguos discípulos crezca en gracia y verdad.

 

Las Lecturas para el Tercer Domingo de Pascua son Hechos 2:14ª-36-41; Salmo 116:1-3,10-17; 1 Pedro 1:17-23; San Lucas 24:13-35.     

lunes, 10 de abril de 2017

Reflexión Bíblica para el Domingo de Ramos


El Domingo de Ramos da inicio a la Semana Santa. Es una ocasión también llamada el Domingo de la Pasión porque siempre leemos una de las versiones de la crucifixión del Señor. La combinación de la alegría de la procesión de ramos y la sobriedad fúnebre de la muerte de Cristo nos presenta un contraste marcado.  Para mí este contraste se ve todavía más en la actitud del gentío que celebra la entrada triunfal y regia con gritos de ¡Hosanna! y que condena al Mesías con los gritos de ¡Crucifícalo! Eso nos debe servir como un recordatorio de lo frágil que somos nosotros los pecadores en nuestra devoción y fidelidad al Señor. Igual que los discípulos, prometemos seguirle hasta lo último pero en realidad fallamos mucho más de lo que queremos admitir.   Sin embargo, también la Pasión demuestra con claridad que Cristo murió por nosotros, no porque lo merecemos, sino precisamente porque él es fiel y nos ama a pesar de nuestras muchas faltas y culpas.
La Crucifixión por Giotto
Las Lecturas para el Domingo de Ramos: Domingo de la Pasión son Palmas: San Mateo 21:1-11; Salmo 118:1-2, 19-29; Eucaristía: Isaías 50:4-9ª; Salmo 31:9-16; Filipenses 2:5-11; San Mateo 27:11-54.

miércoles, 5 de abril de 2017

Reflexión Bíblica para la Quinta Semana en Cuaresma


Esta semana las lecturas nos motivan a tener fe en el poder de Dios frente las circunstancias más abrumadoras y desesperanzadoras. La visión de los huesos secos nos recuerda que nuestro Dios es el que puede dar vida a los muertos y este mensaje es la base de fe para nuestra esperanza en la resurrección de los muertos prometida a Israel de manera generalizada y de manera específica  a los creyentes en el Señor Jesucristo que dijo: Yo soy la resurrección y la vida.


Las Lecturas para el Quinto Domingo en Cuaresma son Ezequiel 37:1-14; Salmo 130; Romanos 8:6-11; San Juan 11:1-45.

martes, 28 de marzo de 2017

Reflexión Bíblica para la Cuarta Semana en Cuaresma

El Pelícano, imagen de Cristo
que nos alimenta con su propria vida.
El Cuarto Domingo en Cuaresma se conoce por varios nombres adicionales como el domingo refrescante y el domingo rosado e incluso, según la costumbre inglesa, el domingo maternal. En siglos pasados las lecturas siempre incluían la historia de la alimentación de los cuatro mil en San Juan 6 cuando el Señor "resfrescó" a la gente dándole de comer. Este año leíamos acerca del hombre nacido ciego en San Juan 9. El énfasis cae sobre el dicho del Señor Jesús: Yo soy la luz del mundo. El poder ver esta luz no depende de los ojos físicos sino de la disposición del corazón preparado por la gracia de Dios. Por eso el hombre sin vista pudo contemplar lo que los con ojos sanos no pudieron ver ni entender.  
Las Lecturas para el Cuarto Domingo en Cuaresma son 1 Samuel 16:1-13; Salmo 23; Efesios 5:8-14; San Juan 9:1-41.
 
 
(Si le gustan las reflexiones del blog, por favor, compártanlas.)

martes, 21 de marzo de 2017

Reflexión Bíblica para la Tercera Semana en Cuaresma


Por eso siendo justificados por fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo (Romanos 5:1).

Todos queremos tener paz en nuestras vidas.  Buscamos la paz y el bienestar a través del empleo, del dinero y de las diversiones de todo tipo. Sin embargo lo único que nos puede proveer la paz es la fe en Jesucristo.  Cristo obtuvo paz por nosotros en la cruz mientras todavía éramos  sus enemigos y nos reconcilió consigo mismo por el amor que nos tiene.  Nadie más ha hecho eso por la humanidad y por eso cualquier otro ofrecimiento de la paz es una estafa, una mentira o un autoengaño.    

Como le dijo el Señor Jesús a la samaritana, si sólo nos diéramos cuenta de lo que Dios quiere darnos, le pediríamos que nos diera esa paz tan deseada y tan necesaria (S. Juan 4:10). Nadie más es capaz de darnos la paz genuina, pues sólo Cristo, siendo el único Salvador, nos ofrece verdadero consuelo para nuestras almas.


Las lecturas para el Tercer Domingo en Cuaresma so Éxodo 17:1-7; Salmo 95; Romanos 5:1-11; San Juan 4:5-42.   

viernes, 17 de marzo de 2017

Kiss me, I’m Irish! (¡Bésame, soy irlandés!)

Kiss me, I’m Irish! (¡Bésame, soy irlandés!)
Así dicen las camisetas del Día de San Patricio que reflejan un fenómeno más gringo que irlandés, el de cubrir todo de verde y con imágenes de duendes pelirrojos y tréboles. Hemos robado el santo de los irlandeses para nuestro deleite. Aunque todos sabemos que San Patricio es el “Apóstol a Irlanda,” la verdad es que para el norteamericano su festividad significa el principio de la primavera y una excusa para tomar cerveza verde.
Patricio, expulsando las culebras
Lo que muchos no saben es que  nuestro santo no era irlandés. ¡Piratas irlandeses lo robaron de los campos tranquilos de lo que hoy es Inglaterra! Lo secuestraron y al joven británico cristiano, hijo de diácono y nieto de sacerdote, lo vendieron para que trabajara como esclavo en tierra extraña. Eventualmente, el muchacho se escapó y logró volver a su tierra natal con el deseo de nunca más ver un a ningún irlandés.
El problema es que Dios tuvo otros planes para Patricio. Primero, se ordenó clérigo como su padre y su abuelo. Después se comisionó misionero de la iglesia británica. (Esos cristianos británicos todavía mantenían sus propias costumbres religiosas y litúrgicas). Luego,  el Señor le pidió que regresara al lugar de su esclavitud para evangelizar aquellos paganos pelirrojos.
Asimismo hizo Patricio, ya obispo y predicador de la Palabra Divina. Obedeció al Señor. Regresó a Irlanda. Convenció a los paganos a abandonar  sus brujos y sus ídolos para abrazar al único Dios verdadero, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Alzó la luz de Cristo donde antes reinaban las tinieblas. De su obra pastoral hoy hay memoria en la forma de leyendas como la de expulsar todas las culebras de la isla y costumbres como la de usar el trébol para acordarnos de la Trinidad y las fiestas que nos ofrecen un descanso en medio de la abstinencia cuaresmal.  
Del origen de los besos no sé nada, pero está bien. Hoy todos somos irlandeses—tan irlandeses como lo fue San Patricio.  
Datos interesantes: La cátedra San Patricio se ubica en la catedral anglicana de Armagh en Irlanda del Norte y su tumba se encuentra en el predio de la catedral anglicana de Down en la República de Irlanda.
 [Una versión de este post fue publicado en "El Cura de Dos Mundos" el 16/03/2015]

miércoles, 15 de marzo de 2017

Reflexión Bíblica para la Segunda Semana en Cuaresma

De cierto, de cierto, te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede entrar en el reino de Dios. (S. Juan 3:3).
Cristo enseñó que todos debemos nacer de nuevo para entrar en el reino de Dios, y explicó que es necesario nacer del agua y del Espíritu. Desde la antigüedad los cristianos hemos leído este pasaje como un discurso sobre el sacramento de Bautismo. Algo que no deberíamos perder de vista es que, igual como no elegimos entrar al mundo por el vientre de nuestras madres sino que recibimos el nacimiento físico como un regalo, el nacimiento nuevo por el Espíritu Santo es un regalo de Dios Padre, del cual podemos servir de vehículos y partícipes pero que no podemos controlar. El Espíritu (como el viento) se mueve adonde quiere (véase Jn.3:8). Nacemos de nuevo cuando el Espíritu toque nuestros corazones y confiemos en el Dios y Padre del Señor Jesucristo.

 
Las Lecturas para el Segundo Domingo en Cuaresma son Génesis 12:1-4ª; Salmo 121; Romanos 4:1-5, 13-17; San Juan 3:1-17.  

martes, 7 de marzo de 2017

Reflexión Bíblica para la Primera Semana en Cuaresma


Al Primer Domingo en Cuaresma a veces se le dice “Domingo de Tentación” porque siempre leemos alguno de los relatos acerca de la tentación de nuestro Señor Jesucristo. Muchos comentarios se han escrito sobre las varias tentaciones y los respectivos pasajes bíblicos, sin embargo, todos los comentaristas se ven obligados a aterrizar sobre un solo punto: Cristo hizo lo que ningún ser humano había logrado al vencer la tentación con la perfecta obediencia al Padre. Tampoco los cuarenta días y cuarenta noches fueron la única ocasión para enfrentar la tentación. Habrán sido muchas ocasiones, pues dicen las Escrituras que fue tentado en todo como nosotros, y por lo tanto conoce nuestras circunstancias y situaciones de vida. Así siendo de los nuestros, Cristo sabe lo que necesitamos y siendo fiel al Padre, se presenta ante trono celestial a interceder efectivamente a favor de nosotros.



Las lecturas para el Primer Domingo en Cuaresma son Génesis 2:15-17, 3:1-7; Salmo 32; Romanos 5:12-19; San Mateo 4:1-11.  

miércoles, 1 de marzo de 2017

Miércoles de Ceniza

Hoy empieza la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza que es un día particular en que se realiza la imposición de cenizas en señal del arrepentimiento por el pecado. Para los anglicanos es uno de los dos días establecidos como días de ayuno en el Libro de Oración Común. (El otro es el Viernes Santo.)
A veces se pregunta sobre qué es el ayuno. Normalmente, ayunar sencillamente es no comer desde el amanecer hasta acostarse para dormir. Para los que estamos acostumbrados a comer demasiado se vuelve una tarea un poco difícil y se recomienda mucha agua. En algunas comunidades cristianas el ayuno se limita a ciertas horas del día (por ejemplo entre las nueve de la mañana hasta las tres de la tarde en honor a las horas en que Cristo padeció en la Cruz.) En otras, pues sugieren sólo el comer poco y limitarse a las verduras. Tampoco se exige el ayuno de los niños, los enfermos, o los ancianos. También los cristianos chinos están exentos del ayuno cuando la fecha del Miércoles de Ceniza se concuerda con la del Nuevo Año Chino, como el año antepasado. 
Como es de esperarse, las lecturas bíblicas de hoy dan instrucciones para el ayuno que agrada a Dios. El profeta Isaías (58) anuncia que el Señor desea que ayunemos de la injustica más que de cualquier otra cosa y que dejemos de oprimir y de engañar a los demás.  Jesucristo (Mateo 6)  enseña que ayunar para que nos sentamos bien o para que la gente nos diga lo bueno que somos tampoco sirve. Note que el Señor no menosprecia el ayuno; sólo exige que sea parte de una vida que busque servir a Dios y al prójimo.


Entonces clamarás, y el Señor te responderá, pedirás socorro, y dirá: «Aquí estoy.» Si apartas de ti todo yugo, no apuntas con el dedo y no hablas maldad, repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandecerá en las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti será como mediodía. Te guiará el Señor de continuo, hartará en los sequedales tu alma, dará vigor a tus huesos, y serás como huerto regado, o como manantial cuyas aguas nunca faltan. (Isaías 58:9-11)Una versión anterior de este post se publicó en "El Cura de Dos Mundos" (18/02/2015). 

martes, 28 de febrero de 2017

Reflexión bíblica para la Última Semana después de Epifanía (Quincuagésima)


Siempre leemos uno de los relatos de la Transfiguración del Señor en el Último Domingo después de Epifanía. Este año es la versión de Mateo. Escuchamos que Cristo llevó a Pedro, Santiago y Juan a la montaña para lo que llamaríamos un retiro espiritual. Fueron a orar y experimentaron allí algo único: El rostro de Jesús se iluminó, su apariencia brilló con la luz divina. Dios se manifestó gloriosamente en aquel momento. Con razón Pedro quiso construir las chozas. Quería quedarse en ese momento para siempre pero no fue posible.

Lo que Pedro tuvo que aprender es que los momentos gloriosos en que sentimos fuertemente la presencia de Dios casi siempre son para capacitarnos para enfrentar los momentos más difíciles de nuestra vida. Jesús no llevó los discípulos a la montaña para quedarse sino para darles fortaleza. Los llevó a orar porque sabía que el camino delante de ellos sería muy duro, pues era el camino hacia la cruz.

Las Lecturas para el Último Domingo después de Epifanía son Éxodo 24:12-18; Salmo 2 (ó 99); 2 Pedro 1:16-21; San Mateo 17:1-9.

martes, 21 de febrero de 2017

Reflexión bíblica para la Séptima Semana después de Epifanía (Sexagésima)


Sed santos como yo el Señor vuestro Dios soy Santo. (Levítico 19:2)
Sed perfectos como vuestro el Padre en el cielo es perfecto. (S. Mateo 5:48)

Cuando escuchamos el llamado a ser santos es fácil creer que sólo vamos a escuchar de mandamientos de practicar cierta religiosidad externa. Sin embargo, la santidad que el Señor describe incluye muchísimo sobre la vida diaria. Es decir que las Sagradas Escrituras nos enseñan a vivir la vida que Dios quiere para su pueblo:
Respetar a nuestros padres, proveer al necesitado, no engañar ni robar a los demás, pagar el obrero a tiempo, no vengarse y no contar chismes o hacer declaraciones falsas.  
Jesucristo enseñó el mismo mensaje en su Sermón en la Montaña.  En lugar de vengarse, insiste en que prestemos la segunda mejilla y que bendigamos a los que nos tratan mal. Sobre todo, nos llama a perdonar.  Para el Señor eso es la perfección y la santidad verdadera.
Pienso que San Pablo quería enseñar lo mismo en su Primera Carta a los Corintios cuando los exhortaba a no destruir el templo de Dios. ¿Y qué es el templo de Dios? Lo somos nosotros, el pueblo de Dios.  Dios quiere que practiquemos la santidad dentro de la iglesia (y fuera de ella también). Eso requiere que nos respetemos y nos honremos unos a otros; requiere que sirvamos sin buscar el protagonismo egoísta y que aprendamos a perdonar a los demás aunque nos cueste mucho.   
Claro, es difícil vivir con esta clase de santidad. Digo yo que es imposible sin la ayuda de Dios, pero los cristianos estamos sin excusa porque el Señor ha prometido darnos lo que pidamos en oración. Si pedimos la ayuda de Dios para perdonar, para amar y para servir al necesitado, él es bueno y justo y nos concederá la verdadera santidad.


Las Lecturas para la Séptima Semana después de Epifanía son Levítico 19:1-2,9-18; Salmo 119:33-40; 1 Corintios 3:10-11,16-23; San Mateo 5:38-48.

viernes, 17 de febrero de 2017

Un encuentro entre dos textos


 Pero contigo estableceré una alianza: Entra en el arca con tu mujer, tus hijos y sus mujeres. Toma una pareja de cada viviente, es decir, macho y hembra, y métela en el arca, para que conserve la vida contigo: pájaros por especies, cuadrúpedos por especies, reptiles por especies; de cada una entrará una pareja contigo para conservar la vida. (Génesis 6:18-20)

Bendigan al Señor, obras todas del Señor, * alábenle y exáltenle sobre todo para siempre. (Cántico de los Mancebos)

Esta semana al leer la Oración Matutina, como es costumbre para los clérigos, experimenté  algo que suele pasar en algunos días del calendario eclesiástico. Hablo del feliz encuentro de textos cuyo nexo resalta la belleza del mensaje y  que los ilumina todavía más y mejor que la simple lectura por separado. Esta vez fue el encuentro textual entre la historia de Noé (Génesis 6-9) y el Cántico de los Tres Mancebos (Apócrifo/adición a Daniel 3). Tradicionalmente empieza la lectura de Génesis en la semana de Septuagésima y el Benedicite toma el lugar usual del Te Deum.

Bendigan al Señor, lluvias todas y rocío, * vientos todos, fuego y calor.
Inviernos y veranos, bendigan al Señor, * alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.

Bendigan al Señor, bestias silvestres, * y todos los rebaños y ganados.
Hombres y mujeres de todos los lugares, bendigan al Señor, * alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.

Génesis nos cuenta cómo Dios llamó al Noé y le mandó construir el arca y llenarla con representantes del reino animal.  Se presenta la historia con expresiones que resaltan tan el mal del pecado como la belleza de la creación que el Señor quiso salvar.  El cántico invoca la misma creación y todas las criaturas a alabar y bendecir al Señor Dios.  

Noé hizo todo lo que le mandó Dios. (Génesis 6:22)

Bendigan al Señor, espíritus y almas de los justos, * alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.
Santos y humildes de corazón, bendigan al Señor, * alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.

lunes, 13 de febrero de 2017

Reflexión bíblica para la Sexta Semana después de Epifanía (Septuagésima)


“Ustedes han escuchado que se dijo…”
Al ponerse a enseñar a la gente, el Señor entendió nuestra necesidad humana de comenzar primero con lo más básico.  Comenzó con lo que la multitud ya conocía. Comenzó con la ley, con la Torá: “Ustedes han escuchado que se dijo…” No matarás….No cometerás adulterio….No jures en falso… Todos habían escuchado de estos mandamientos.  Realmente en estas enseñanzas  no había nada nuevo.  Siguiendo la manera de hablar del apóstol Pablo, podemos decir que Cristo comenzó con “la leche” de la doctrina moral. No escandalizó a nadie.
Pero de allí pronto pasó a la “carne” de su mensaje. “Pero yo les digo que…” Si te enojas con tu hermano, ya lo has asesinado...Si miras a una mujer con lujuria, ya cometiste el adulterio…Si juras por el cielo, o la tierra, si quiera por tu propia vida, ya entraste en pecado.  Para Jesús, la ley del amor requiere más que la ley de Moisés; y al leer el Sermón de la Montaña, debemos acordarnos que el mismo Señor luego convertiría el mandamiento de amar al prójimo como a sí mismo en “Ámense los unos a los otros como yo les he amado.” No hay mayor estándar que éste.


Las Lecturas para la Sexta Semana después de Epifanía son Eclesiástico 15:15-20; Salmo 119:1-8; 1 Corintios 3:1-9; San Mateo 5:21-37.

viernes, 10 de febrero de 2017

Dos claves para el éxito


Algunos se habrán extrañado porque no he publicado ningún comentario sobre la vida espiritual o sobre las tradiciones de la iglesia por unas semanas.  No les voy a dar ninguna excusa; sólo diré que necesitaba el estímulo del libro que estoy leyendo en mis ratos libres.  Ese libro de entrevistas con los grandes innovadores de nuestra época me ha acordado de un par de claves para el éxito en la vida que quisiera compartir con ustedes ahora:

1.       “Un respiro es suficiente.”  Es fácil lamentar que no tenemos tiempo para orar o leer la Biblia, pero la verdad es que todos tenemos para tomar el tiempo que requiere respirar profundo una vez para agradecerle a Dios o para pedir su misericordia. Y si tenemos tiempo para un respiro, eventualmente veremos que tenemos tiempo para dedicar dos respiros o tres.  Igualmente, todos podemos encontrar el tiempo para leer un versículo de las Sagradas Escrituras todos los días. Cuando ya hayamos encontrado el tiempo para leer dos versículos, veremos que es más fácil hacer el tiempo para leer dos o tres.

2.       “Un sistema es mejor que una meta.” Esta clave se puede sumar a la primera. Un sistema crea un camino para lograr las metas más grandes mientras una meta más se parece a una ilusión o un sueño.  Al crear y seguir un sistema, por sencillo que sea, podemos alcanzar lo que queramos. Si todos los días escribo tan sólo una palabra, pronto tendré una oración, con una oración puedo comenzar un párrafo, y con un párrafo puedo comenzar una página y eventualmente estas páginas se acumulan para hacer el libro tan deseado. Al seguir el sistema de  escribir una palabra al día, todos los días, puedo hacer realidad una meta aunque sea grande. Usted también lo puede hacer.





Estas claves pueden aplicarse tanto a la vida espiritual como la vida del trabajo y del hogar.  Por tanto, tome un respiro y cree un sistema para lograr sus objetivos.


lunes, 6 de febrero de 2017

Reflexión bíblica para la Quinta Semana después de Epifanía


Ustedes son la sal del mundo…San Mateo 5:13
La sal es uno de los productos más valorados y más deseados de toda la historia humana, tan valioso que antes se utilizaba como dinero en lugar de las monedas de plata y oro.  Es por eso cuando los obreros de hoy son pagados, reciben su “salario”. Al llamar sus seguidores “la sal del mundo,” Cristo estaba afirmando el valor muy grande del pueblo de Dios. También les recordaba que ellos—es decir, nosotros—estaban llamados a cumplir con las funciones de la sal: limpiar, esterilizar, preservar y elevar el sabor del mundo que Dios creó.


Las Lecturas para la Quinta Semana después de Epifanía son Isaías 58:1-12; Salmo 112; 1 Corintios 2:1-16; San Mateo 5:13-20.  

martes, 31 de enero de 2017

Reflexión bíblica para la Cuarta Semana después de Epifanía

Dichosos los pobres de espíritu pues de ellos es el reino del cielo (Mateo 5:1)
 
¿Qué quiere Dios de nosotros? Es una pregunta válida e importante para los cristianos en cualquier época, más aún en la nuestra. Las Sagradas Escrituras pueden ayudarnos a entender la respuesta. ¿Qué Dios? Quiere que busquemos la justicia, que vivamos con integridad y humildad y que caminemos de mano en mano con el Señor.

Iglesia de las Bienventuranzas frente al Mar de Galilea

Las Lecturas para la Cuarta Semana después de Epifanía son Miqueas 6:1-8; Salmo 15; 1 Corintios 1:18-31; San Mateo 5:1-12.

miércoles, 25 de enero de 2017

Conversión de San Pablo

Hoy la Iglesia propone la conmemoración del momento en que Saulo de Tarso se convirtió en San Pablo, Apóstol. Es una historia que se cuenta tres veces en los Hechos de los Apóstoles (capítulos 9, 22; 26). Es así de importante que se tenía que repetir tanto.

Me acuerdo de cuándo me di cuenta de la grandeza de Pablo. Fue cuando comencé a leer un libro que unos amigos me regalaron cuando mi familia se trasladó a otro lado del país. El libro se titulaba “Los 100” y describía a las cien personas más importantes de la historia. Lo chocante y lo que me abrió los ojos para admirar a San Pablo fue la nota del autor en que decía que había repensado el orden de sus biografías porque entre las ediciones se dio cuenta que el apóstol no sólo era el autor de la mayoría del Nuevo Testamento y el fundador de las iglesias más antiguas que han sobrevivido hasta ahora, pero también fue el primer teólogo y filósofo cristiano.

No se puede hacer ni teología ni filosofía en serio sin tomar en cuenta el pensamiento paulino. Ha afectado a todo. Aún si nos limitamos al campo religioso, podemos ver un sin número de santos cuyas vidas fueron cambiadas totalmente por escuchar o leer sus epístolas. Su influencia es tremenda. Mejor dicho todavía—en todas las épocas desde que sirvió al Señor en la tierra, Dios ha usado a San Pablo como instrumento para traer hombres y mujeres a conocer, amar y servir a su Hijo Jesucristo. Ésta es la meta de todo creyente, que Dios pueda usarlo para llevar otros a Cristo.

Por tanto, la conversión de Pablo no solamente marcó un cambio profundo en el joven religioso, sino marcó un cambio dramático para la historia del mundo.

[publicado originalmente 26-01-15 y adaptado 2017]

martes, 24 de enero de 2017

Reflexión bíblica para la Tercera Semana después de Epifanía


Les ruego, hermanos, en nombre de Cristo Jesús, nuestro Señor, que se pongan todos de acuerdo y terminen con las divisiones; que encuentren un mismo modo de pensar y los mismos criterios. (1 Corintios 1:10)

Las lecturas de esta semana nos instan a buscar y preservar la unidad de la Iglesia. Escribiendo a los corintios, el apóstol Pablo critica fuertemente a la tendencia humana de dividirse en grupos y círculos de influencia y de buscar perfilarse entre los papales de liderazgo.  La Iglesia no es ni de Pablo, ni de Juan, ni de Apolo. Es de Cristo  y la Iglesia de Cristo debe ser una porque Cristo, la cabeza de la Iglesia,  es uno.  Esta unidad esencial debe ser un motor dinámico para realizar la misión común que el Señor nos ha dado. Tal misión es invitar la humanidad a Cristo, o para usar las palabras del Señor, ser “pescadores de hombres”.

Las Lecturas son Isaías 9:1-4; Salmo 27:1, 5-13; 1 Corintios 1:10-18; San Mateo 4:12-23.

jueves, 19 de enero de 2017

Unidad Cristiana 2017



Ayer empezó la Semana de Oración por la Unidad Cristiana para el 2017. Siempre inicia con la festividad de la Confesión de San Pedro y termina con la fiesta de la Conversión de San Pablo.  Cristianos en todas partes se dedican a interceder por la Iglesia universal y por sus hermanos en Cristo sin importar sus términos de distinción o denominación. 

Tenemos la obligación de pedirle a Dios para que todos los seguidores de Jesucristo seamos uno porque esto es la voluntad de nuestro Señor como él nos enseña (Juan 17:20-23).  Pero éste es un caso en que creo que no basta orar solamente. Debemos actuar hacia la unidad del  Cuerpo de Cristo. Si queremos la unidad verdadera, debemos despojarnos de actitudes que nos separan de nuestros hermanos en la fe y hemos de considerar cómo nuestras acciones afectan a los demás miembros de la Iglesia Cristiana. Muchas veces proclamamos nuestra libertad en Cristo sin acordarnos que también el autodominio y la abnegación son frutos del Espíritu Santo (Gálatas 5:22-23).  La libertad existe para promover la caridad y la unidad, no para establecer nuevos legalismos y divisiones que son más heridas al Cuerpo del Señor Crucificado. El Espíritu de Dios que nos otorga la libertad es mismo que proveerá la unidad de su Iglesia (Efesios 4:1-6). 
Juntos vivamos la unidad cristiana y oremos para que el reino de Cristo venga en su plenitud.   
Por la Iglesia.
OH Padre Bondadoso, humildemente te suplicamos por tu Santa Iglesia Católica; que te dignes llenarla de toda verdad, en perfecta paz. Donde haya mancha, purifícala; donde esté en error, dirígela; y en todo extravío, refórmala. En lo que sea justa, establécela; de cuanto carezca, provéela; y cuando esté dividida, únela; por amor de Aquel que murió y resucitó, y vive siempre para interceder por nosotros, Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor. Amén.

Por la Unidad del Pueblo de Dios. H Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, nuestro único Salvador, el Príncipe de Paz; Danos gracia para que de corazón consideremos seriamente los grandes peligros en que nos hallamos por nuestras desdichadas divisiones. Aparta de nosotros todo odio y malos juicios, y cuanto pudiere impedir una santa unión y concordia: para que así como no hay más que un Cuerpo y un Espíritu, y una Esperanza de nuestra vocación, un Señor, una Fe, un Bautismo, un Dios y Padre de todos nosotros, así seamos todos de un corazón y una alma, unidos en vínculo sagrado de verdad y paz, de fe y caridad, y con un corazón y una voz te glorifiquemos; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
[Adaptado del post publicado 20/01/2016.]