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viernes, 27 de julio de 2018

¿Qué cambia al cambiar las palabras? Una reflexión inicial

¿Qué cambia al cambiar las palabras? Una reflexión inicial.

Nota: La reflexión que sigue es parte de una serie de artículos que estoy ideando sobre el tema de posibles revisiones al Libro de Oración Común. 

Uno de los temas que vemos cada vez más en la Iglesia Episcopal (y otras secciones de la Comunión Anglicana) es la revisión y composición de sus textos litúrgicos y teológicos, algo que afecta a cada comunidad de la iglesia, incluyendo a las de habla hispana.

Vocabolario degli accademici della Crusca, 1612
Foto cortesía de Sailko
Como suele pasar con tantas cosas en la vida, el tema de las traducciones de textos para el uso de la iglesia rápidamente se vuelve complicado. Algunas propuestas no afectarían los textos en español en lo más mínimo, mientras algunas de manera sutil cambiarían la enseñanza bíblica.   La iniciativa de revisar El Libro de Oración Común y de producir textos alternativos puede servir de ejemplo:

Los que abogan por cambios profundos en los textos litúrgicos desean sustituir el vocabulario tradicional por un lenguaje “más expansivo e inclusivo,” pero toda la discusión se maneja en inglés. Insisten en que kingdom les suena demasiado masculino y en que debemos usar reign. (El equivalente en español sería usar “dominio” o quizá “reinado” en lugar de “reino”.) Realmente es un cambio sin sentido, pues son dos palabras que expresan lo que hace un rey, solo que la primera viene de una antigua raíz anglosajona y la segunda viene del latín. Mucho de lo que se plantea en los debates carece de correspondencia en el español.

No obstante, sí, hay planteamientos que afectarían los textos litúrgicos en español. Algunas personas proponen que los textos nuevos (o revisados) excluyan ciertos vocablos como Padre, Señor, Hijo, Rey y las palabras relacionadas como paternal, señorío, filial, reino, poderío y el uso del pronombre “él” para hablar de Dios. El argumento para esto es que el lenguaje masculino para referirse a Dios es ofensivo para muchas personas que han sufrido algún daño a manos de los hombres. Es un argumento que se entiende y que se respeta. No queremos ofender a nadie sin necesidad.

El problema con emascular nuestro lenguaje así es que el vocabulario tradicional es el lenguaje de la Biblia, de la Palabra de Dios escrita, y las palabras más criticadas son las que recibimos directamente de Jesucristo. Éstas forman una parte esencial de su mensaje. La paternidad de Dios fue igual de chocante en aquel entonces como lo es hoy. Que Dios es el Rey y Señor eterno, encima de todos los demás poderes del universo fue una declaración tan desconcertante y desafiante en aquel entonces como lo es hoy. Al eliminar o modificar estos conceptos para hacerlos más aceptables a nuestros oídos, corremos el riesgo de neutralizar el mensaje de aquel que nos dijo: —El que me ama, hace caso de mi palabra; y mi Padre lo amará, y mi Padre y yo vendremos a vivir con él. El que no me ama, no hace caso de mis palabras. Las palabras que ustedes están escuchando no son mías, sino del Padre, que me ha enviado. (S. Juan 14:23,24)

jueves, 31 de agosto de 2017

El Libro de Isaías, versión Lego


Algunos estimados lectores de "El Cura de Dos Mundos" se acordarán del post que escribí en el cual expliqué por qué los Legos son una herramienta excelente para la formación cristiana. (Por los que no lo vieron,  se puede ver aquí.) Todavía mantengo esta tesis. 

Ahora parece que no soy el único que piensa así, pues hace poco descubrí que el catedrático de Antiguo Testamento de Oak Hill Theological College (un seminario anglicano en Londres) pidió a sus estudiantes resumir el libro del profeta Isaías en un video breve usando los Legos para crear todas las escenas.  ¡Les quedó muy bien!

Para leer más sobre el proyecto (en inglés), pueden ver el sitio del seminario aquí.

jueves, 11 de agosto de 2016

La importancia de los 39 Artículos

Este post fue publicado anteriormente, pero es un mensaje que merece repetición--Los Artículos de Religión no son sólo una letra muerta, sino testimonio vivo de nuestra fe y del patrimonio anglicano. Espero un día poder terminar el prometido comentario sobre su contenido.

La importancia de los 39 Artículos
Al hablar de los 39 Artículos hay varias personas que quieren mantener que ni siquiera tienen importancia para la teología anglicana, pero discrepo e insisto que los Artículos de Religión tienen una importancia que va más allá del anglicanismo. Aunque no fueron publicados para ser una confesión universal del cristianismo, siendo la confesión particular de la Iglesia de Inglaterra y luego de la Iglesia Episcopal y otras provincias de la Comunión Anglicana, los Artículos de Religión llegaron a gozar de una importancia teológica e histórica muy grande.  ¿Cómo?

Son la confesión definitiva de los de cristianos ingleses tras la Reforma.  La Iglesia de Inglaterra por mucho tiempo era la iglesia reformada oficial más grande y más influyente de Europa.  Teólogos y pastores extranjeros  llegaban a estudiar en Oxford y Cambridge bajo la condición de afirmar la validez de la confesión anglicana.  La claridad de los Artículos sobre la catolicidad de la fe reformada de los anglicanos sentó las bases para el diálogo y la cooperación entre cristianos. Por ejemplo, la afirmación de los Artículos por la Iglesia Morava en el siglo XVIII le permitió extender su obra misionera a varias regiones del mundo, incluyendo a Latinoamérica, con el beneplácito de la iglesia y la corona inglesa.    
Aún los que discrepaban con la doctrina de los Artículos se vieron obligados a explicar por qué.  La famosa Confesión de Westminster, tan admirada por los protestantes presbiterianos y calvinistas, fue en primera instancia una revisión de los 39 Artículos. De igual manera, Wesley—fundador del movimiento metodista—utilizó los Artículos de Religión para escribir su propia confesión de fe.  Newman tuvo que analizar bien a los Artículos por motivos de conciencia, como vemos en el “Tratado 90” y su Apologia pro Vita Sua. A pesar de convertirse en católico romano, el pensamiento anglicano reflejado en los Artículos influyó su pensamiento y teología por toda su vida. Es decir  que los presbiterianos, los metodistas y los católicorromanos también deben algo a la influencia de nuestros Artículos de Religión.

Ojalá los anglicanos volvamos a tomarlos en cuenta—aunque sea un poquito.

jueves, 16 de junio de 2016

Justificación por la fe


San Pablo en la Basilica de San Juan Laterano, Roma
Imagen usada con permiso de Marie-Lan Nguyen
Sabemos que nadie será justificado por las obras de la ley, sino por la fe en Jesucristo, y hemos creído en Cristo Jesús para que seamos justificados por la fe en Cristo y no por las obras de la ley porque nadie será justificado por las obras de la ley. (Gálatas 2:16)
Hoy comparto una sección del sermón del domingo pasado sobre la justificación por la fe. Hace alusión a Gálatas 2:15-21 y San Lucas 7:36-8:3 que se encontraron entre las lecciones del día.
"Mientras estamos convencidos de nuestra propia rectitud moral, perderemos el mensaje del Evangelio y el mensaje del Evangelio es que Dios nos concede lo que no podemos ganar o merecer cuando confiamos en Jesucristo. Él libremente nos justifica por su gracia. Cristo sana nuestra relación fracturada con Dios Padre a través del don misericordioso de su amor. Al escuchar las palabras de Cristo a la mujer pecadora Tu fe te ha salvado, podemos preguntar: ¿Qué es tener fe? La mejor respuesta es que la fe es confianza en Dios. La fe es la confianza que en verdad Dios nos ama y que quiere perdonarnos y restaurarnos a la vida de su familia. Como la mujer que confió en que Cristo no la condenaría, nosotros también confiamos en que Cristo no nos condenará y creemos que Cristo nos perdonará porque murió por nuestros pecados y resucitó de entre los muertos para darnos la vida eterna."
El texto completo en inglés se encuentra aquí.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Herejía-- Una recomendación


Herejía: Una historia de defender la verdad
No recomiendo a las herejías, pero es cierto que siempre llaman la atención de cualquiera que se pone a estudiar la historia del cristianismo y que la cultura popular de recientes años ha promovido a las herejías antiguas como un tema de moda.  Sólo tenemos que pensar en las novelas de Dan Brown y la popularización no-crítica de textos como los llamados “evangelios” de Judas y Tomás que no son evangelios ni en su forma ni en su contenido .

A pesar de toda la evidencia histórica, los medios nos venden la idea que la ortodoxia es algo árido que ha logrado sofocar a la creatividad y la libertad del ser humano, y se ha creado una clase de historia alternativa del cristianismo en que antiguas versiones de los corrientes intelectuales de hoy fueron eliminadas por bastiones de poder y conveniencias políticas. Es claro al estudiante serio que esta “historia alternativa” es puro invento de los que por algún motivo u otro rechazan a la fe cristiana.

Se me ha ocurrido en varios momentos escribir sobre las herejías, de cómo se desarrollaron y porqué son tan peligrosas. Quizá lo haré algún día. Mientras tanto al lector quiero recomendarle un libro excelente escrito por Alister McGrath, un intelectual del Norte de Irlanda y presbítero de la Iglesia de Inglaterra.  El libro es Heresy: A History of Defending the Truth (Herejía: Una historia de defender la verdad). McGrath reexamina el origen de las herejías y rechaza algunas hipótesis comunes.

En primer lugar Heresy desmitifica la noción moderna que las herejías antiguas fueron grandes ejemplos del progresismo que cayeron a la fuerza de una Iglesia poderosa y conservadora.  Los estudios históricos más objetivos de recientes años han mostrado que muchas de las herejías antiguas fueron más rigoristas en su disciplina y más conservadoras que los cristianos ortodoxos de sus épocas.  (Podemos citar a los montanistas, los donatistas y los arrianos para dar buenos ejemplos.) De hecho fueron los ortodoxos los que insistieron siempre en extender la gracia de Dios y el perdón a todos y  la mayoría de las herejías se idearon cuando no había autoridad centralizada entre los cristianos y cuando aún no poseían poder politico.

Segundo, McGrath trata de cambiar nuestra idea de cómo surgieron las herejías.  Según él las herejías empiezan como exploraciones intelectuales de nuestra fe.  Tal exploración es necesaria para mantener una fe viva y relevante y por tanto no debemos condenar a los que interactuar con la fe en el campo intelectual o que nos proponen nuevos formularios y expresiones de ella. 

 El problema es muchas de estas rutas de exploración lógicamente no llevan a ningún lado y resultan en un empobrecimiento intelectual del cristianismo, tal como el pelagianismo y las posturas anti-trinitarias de algunos grupos en la periferia del cristianismo. No todas las ideas son buenas, no todas sirven y existe el riesgo—contra toda buena intención— de debilitar el vigor de la fe con ideas erróneas y contraproducentes.  Cualquier idea que debilita la fe o que contradice a sus fundamentos claros es una herejía y es el papel de la Iglesia como el pueblo de Dios de discernir y avisar a los fieles para que eviten caminar por estas calles sin salida. Por eso la Palabra de Dios nos exhorta a examinarlo todo y retener lo bueno (1 Tesalonicenses 5:21).

Recomiendo que todos examinen Heresy: A History of Defending the Truth porque descubrirán mucho que retener.          

jueves, 5 de mayo de 2016

El Nuevo Libro: A Short Catechism for Episcopalians


La semana pasada hice el comentario que estaba trabajando en un texto para la formación cristiana de adultos. Gracias a Dios, ya está listo. La obra se titula A Short Catechism for Episcopalians (And Other Anglicans)—“Un breve catecismo para episcopales y otros anglicanos”. 
 
El libro más reciente de
El Cura de Dos Mundos
Este libro es el fruto de varios años de impartir cursos de preparación para los fieles, de atender a escuelas episcopales en materia religiosa y de reflexionar como pastor en nuestra gran tarea de educar y formar espiritualmente al pueblo de Dios. 
Cubre los siguientes temas—

La Fe, la Biblia, los Mandamientos, los Credos,  el Libro de Oración Común, la Oración y la Devoción, los Sacramentos, la Iglesia, la Comunión de los Santos, la Historia de la Iglesia, la Iglesia Episcopal y la Comunión Anglicana y Escatología: la Muerte, el Juicio, el Cielo y el Infierno.
 
Como un breve catecismo no es una obra de teología sistemática y tampoco es un tratado exhaustivo sobre el anglicanismo mundial. Lo que sí proporciona es un fundamento básico para nuestra fe y nuestra práctica cristiana como episcopales. 

Espero que pueda servir a sacerdotes, a directores de educación cristiana y catequistas y a cualquier persona que desea saber más de la fe de nuestra iglesia anglicana.

Algunos ya me han preguntado si existe una versión en español. Todavía no lo he hecho, pero pienso que cualquiera que tenga un nivel básico del inglés podría entenderlo fácilmente.

Se puede obtener una copia [impresa o digital] de A Short Catechism por Episcopalians (And Other Anglicans) en el sitio de Amazon.com y pronto estará de venta en Barnes and Noble y otras librerías.

Si desea encontrar más información acerca de mis libros, siga este vínculo.



viernes, 23 de octubre de 2015

Anunciando un serie sobre recursos electrónicos para el estudio biblico


Aquí en El Cura de Dos Mundos hago hincapié en que los que tenemos algún papel de liderazgo en la iglesia debemos profundizar la calidad de nuestro conocimiento y prepararnos constantemente para cumplir con nuestras responsabilidades. Sin embargo, la cantidad de información disponible es abrumante y tenemos cada vez menos tiempo para asimilarla. Parece imposible canalizar la información para nuestro provecho, pero  gracias a Dios y a los esfuerzos de mucha gente también existen herramientas muy valiosas que nos pueden ayudar.
Quiero compartir algo de mi experiencia con estos recursos y sugerir cuáles son los más útiles para que puedan aprovechar el tiempo un poco más en sus estudios bíblicos. Por eso anuncio que próximamente voy a comenzar una serie de posts sobre recursos electrónicos para los desean aprender más de la Biblia y la teología. Diré cuáles me gustan y porqué.  Hasta la próxima.


martes, 18 de agosto de 2015

Algunas prioridades en el ministerio sacerdotal: Parte 1


Algunas prioridades en el ministerio sacerdotal (Parte 1)

En su primera carta a Timoteo, san Pablo aconseja al joven líder cristiano, Dedícate a la lectura, a la exhortación y a la enseñanza (1Tim.4:13). Para el sacerdote de hoy las mismas tres cosas parecen ser necesarias para cumplir con su vocación y ministerio, cada una de las cuales será un tema en esta serie de posts sobre algunas prioridades en el ministerio sacerdotal. 

Prioridad 1: El estudio  

 El ministro de Dios requiere conocimiento. No puede dar lo que no haya recibido. No puede guiar a otros si es igual de ciego que los demás. Tiene que leer y estudiar, pues el saber no viene por osmosis, sino por el estudio y la meditación. El sacerdote necesita empapar su mente y su corazón con la Palabra de Dios. También tiene que aprender a usar las herramientas de la interpretación bíblica y a conocer las enseñanzas de los grandes maestros de la fe para evitar equivocaciones y errores doctrinales que contribuyen a otros problemas. 

En verdad el tema del estudio y el conocimiento es cosa seria, pues en el Antiguo Testamento leemos como Dios castigó a los sacerdotes que no buscaban al conocimiento: Ya que tú has rechazado el conocimiento, yo te rechazaré de mi sacerdocio (Oseas 4:6b).  En términos positivos, el Señor dice al profeta Malaquías: Labios sacerdotales han de guardar el saber y en su boca se busca la doctrina, porque es mensajero del Señor de los ejércitos (Mal.2:7).Por eso el rito de Ordenación de un presbítero pregunta a los ordenandos: ¿Serás diligente en la lectura y estudio de las Sagradas Escrituras, y en la búsqueda del conocimiento de aquello que te haga un ministro de Cristo más fuerte y capaz? Es tan importante que al que dice que no quiere esforzarse en el estudio, la Iglesia no le puede encomendar el cuidado de las almas.

Algunos quizá dirán que lo que estudian en el seminario es suficiente para su ministerio sacerdotal después, pero eso no es cierto. Se comprueba porque, como vemos en los ejemplos anteriores, la obligación de buscar el conocimiento de las Escrituras cae sobre los que están sirviendo en el altar y no sólo sobre los candidatos. Es como dice un antiguo manual para sacerdotes anglicanos: No es suficiente haber cursado un programa de teología y haber entendido su significado; ni siquiera es suficiente haberlo enseñando públicamente. Más allá de eso, uno debe cultivar asiduamente esta ciencia para imprimir sobre la mente lo que se ha aprendido más profundamente todavía y para obtener la información nueva que la teología siempre nos ofrece.  El sacerdote que ignora la teología  o menosprecia a  la sagrada ciencia  es igual al médico que ignora o menosprecia al estudio de la medicina (The Priest’s Companion, 54).    

  

martes, 12 de mayo de 2015

La autoridad de los Artículos

¿Qué autoridad tienen los 39 Artículos?
Es común preguntarse si los Artículos de Religión gozan de alguna autoridad en nuestros días y muchos responden que no la tienen. Tal respuesta, sin embargo, es errónea como veremos ahora.
En primer lugar los Artículos son la enseñanza oficial de la Iglesia de Inglaterra, la iglesia madre de la Comunión Anglicana, que declara lo siguiente:
«La doctrina de Iglesia de Inglaterra se fundamenta en las Sagradas Escrituras y en las enseñanzas de los antiguos Padres y Concilios de la Iglesia que estén de acuerdo con dichas Escrituras. En particular esta doctrina se encuentra en los Treinta y nueve Artículos de Religión, el Libro de Oración Común [1662] y el Libro de Ordenaciones. (Canon A5)»
 Tal declaración no deja lugar a dudas que la doctrina de los Artículos es la doctrina anglicana oficial.  
Pero alguno dirá—Eso es sólo para la Iglesia de Inglaterra. ¿Qué autoridad tienen para la Iglesia Episcopal?
Yo respondo que  a pesar de su desconocimiento casi-total también son la doctrina oficial de la Iglesia Episcopal. ¿Cómo puede ser?
Cuando las iglesias anglicanas de Norteamérica se organizaron después de la independencia de los Estados Unidos, declararon que no deseaban cambiar en nada esencial la doctrina y el culto de la iglesia madre. Obligaron a los ordenandos declarar que mantendrían las enseñanzas recibidas de la iglesia inglesa. En adición, en el año 1801 los obispos norteamericanos, en su Convención General, publicaron una revisión de los Artículos que reflejó los cambios de gobierno civil y mandaron imprimir su texto en cada copia del Libro de Oración Común.  Es decir que la Iglesia Episcopal en los EEUU declaró que los Artículos de Religión son su doctrina oficial y esta oficialidad en ningún momento se ha quitado.
Incluso, en la revisión más reciente de 1979 se incluyeron junto a otros documentos de peso oficial (la Definición de la Unión de las Naturalezas Divinas y Humanas en la Persona de Cristo, el Credo de San Atanasio, el Prefacio del Primer Libro de Oración de Común y el Cuadrilateral de Chicago y Lambeth)  en el segmento llamado “Documentos Históricos de la Iglesia”. Son documentos que reflejan la fe de esta iglesia tal como se ha confesado a través de su historia. Éste es el sentido en que son "históricos". Lo que se debe recordar es que antes el Libro de Oración Común, el Libro de Ordenaciones, los Salmos, y los Artículos técnicamente eran libros separados aunque impresos juntos y hubo un cambio con la revisión del 1979 cuando todos se hicieron un solo libro con el título de El Libro de Oración Común de la Iglesia Episcopal.
Por lo tanto, los Artículos de Religión todavía son la doctrina oficial de la Iglesia Episcopal.
Vale la pena indicar que las provincias de la Comunión Anglicana son libres para revisar y adoptar los libros litúrgicos y textos teológicos que quieran, pero las que utilizan el Libro de Oración Común estadounidense deberían acordarse que los Artículos son parte esencial de este Libro.            

lunes, 4 de mayo de 2015

¿Qué carácter tienen los Artículos de Religión?

¿Qué carácter tienen los Artículos?
El viernes escribí que pronto escribiría sobre cómo entender a los Artículos de Religión de la Iglesia de Inglaterra.  Éste es el primer post de la serie.   Se trata del carácter de los 39 Artículos.
Debemos fijarnos en que los Artículos no nos brindan un sistema completo de teología, sino son una confesión de fe sobre las doctrinas esenciales y ciertos puntos teológicos controvertidos sobre los cuales las autoridades eclesiásticas se sintieron obligados a comentar. Sin embargo tampoco son meramente comentarios de su época para su época. Se parecen más a una constitución teológica que fija normas y límites al quehacer religioso de la iglesia anglicana.
En cuanto a su contenido podemos decir que los 39 Artículos gozan de un carácter católico. Son católicos porque reafirman and ratifican las doctrinas de la iglesia primitiva tal como los Credos católicos las expresan.  El Artículo VIII confiesa la fe católica en las palabras del Credo Niceno-Constantinoplano, del Credo de los Apóstoles y el llamado Credo de San Atanasio. Es decir que creemos en Dios la Santísima Trinidad (I), la inspiración de las Sagradas Escrituras (VI), y las dos naturalezas unidas eternamente en la Encarnación de Jesucristo (II). 
Además, los Artículos revelan su carácter católico en su enseñanza sobre los Sacramentos (XXV-XXX), la autoridad  y las tradiciones de la Iglesia (XX,XXI,XXXIV) , y las órdenes eclesiásticas (XXIII, XXXVI).  Incluso en áreas de controversia entre anglicanos y catolicorromanos, la postura de los Artículos se basa en las enseñanzas de los antiguos Padres de la Iglesia como  San Atanasio, San Agustín y San Jerónimo (VI, VIII, XXIX).  La doctrina de la elección y  predestinación, tan despreciada por tantos hoy en día, también tiene lugar en los Artículos (XVII) y por eso algunos los tildan de “puritanos” y “calvinistas”. Pero la verdad es que los verdaderos calvinistas nunca quedaron satisfechos con esta versión oficial; pues, sigue completamente a la enseñanza de San Agustín y se parece bastante a la de Sto. Tomás de Aquino. 
En resumen, una mirada breve a los Artículos de Religión nos demuestra su carácter católico por revelar lo apegado a las doctrinas de los antiguos concilios y de los grandes maestros y santos de la antigüedad cristiana que quiso ser (y quiere ser) la iglesia anglicana.
En el próximo post veremos de qué manera podemos decir que los 39 Artículos son reformados o protestantes.

viernes, 1 de mayo de 2015

¿Conoce a los Artículos de Religión?


Quiero  tocar brevemente el tema  de los Artículos de Religión de la Iglesia de Inglaterra.  Muchas personas—incluso muchos episcopales y anglicanos— los desconocen por completo.  Otros, aunque sepan algo de su contenido, bastante los malentienden.  Esta  situación es una lástima, pues difícilmente se puede comprender la teología y la espiritualidad anglicanas sin conocer y estudiar los Artículos.
Por tanto en los próximos “posts” voy explicar su carácter, su autoridad dentro de la iglesia y su importancia para la teología universal.   

En el calendario anglicano hoy (01 de mayo)  se conmemora a los Apóstoles San Felipe y Santiago.  

viernes, 17 de abril de 2015

It's the theology, stupid! (Un artículo sobre la prioridad de la Iglesia)

El Rvdo. Dr. Alister McGrath
de la Universidad de Oxford
Hace poco el periódico The Church Times publicó un artículo por el Rvdo. Dr. Alister McGrath, un académico de Oxford y  clérigo de la Iglesia de Inglaterra, en que analiza las propuestas reformas organizacionales en esta institución.  (El título del artículo dilata su posición-- It´s the theology, stupid.)
McGrath logra identificar la problemática de la situación y por qué éstas y tantas propuestas similares fallan: Se equivocan sobre la razón del existir de la iglesia. Aunque es importante que la iglesia funcione bien, el fin del Cuerpo de Cristo no es llevar una organización que existe por existir. La iglesia existe para proclamar el evangelio de Jesucristo. Los sacerdotes necesitan una visión de Dios—es decir una teología— que pueda contagiar a los demás. Por tanto, los clérigos no deben formarse con el propósito prioritario de mantener una institución, sino deben formarse con el propósito de interiorizar y poner en práctica la Palabra de Dios más que principios gerenciales o agendas políticas.   
McGrath, que además de sus actividades académicas  ministra en congregaciones locales, comparte el desvinculo  entre la formación institucional del clero y los deseos y necesidades del pueblo de Dios en las iglesias donde sirven los curas. También identifica lo que la iglesia, especialmente la Iglesia de Inglaterra,  necesita. Dice que cuando visita a las iglesias la gente le expresa lo que desea—Guía para leer y entender la Biblia, dirección para cultivar su espiritualidad,  ayuda con las preguntas difíciles de la vida y cómo compartir su fe, y el consuelo y acompañamiento en sus momentos de dolor y de gozo.  Estos los provee el pastor de almas, no el manager del mes.  
Ojalá los anglicanos de las Américas también escuchemos a Alister McGrath y no nos olvidemos que el evangelio es nuestra prioridad.
 
 

lunes, 26 de enero de 2015

Conversión de San Pablo


El Camino a Damasco
Hoy la Iglesia propone la conmemoración del momento en que Saulo de Tarso se convirtió en San Pablo, Apóstol. Es una historia que se cuenta tres veces en los Hechos de los Apóstoles (capítulos 9, 22; 26). Es así de importante que se tenía que repetir tanto.

Me acuerdo de cuándo me di cuenta de la grandeza de Pablo. Fue cuando comencé a leer un libro que unos amigos me regalaron cuando mi familia se trasladó a otro lado del país. El libro se titulaba “Los 100” y describía a las cien personas más importantes de la historia. Lo chocante y lo que me abrió los ojos para admirar a San Pablo fue la nota del autor en que decía que había repensado el orden de sus biografías porque entre las ediciones se dio cuenta que el apóstol no sólo era el autor de la mayoría del Nuevo Testamento y el fundador de las iglesias más antiguas que han sobrevivido hasta ahora, pero también fue el primer teólogo y filósofo cristiano.

No se puede hacer ni teología ni filosofía en serio sin tomar en cuenta el pensamiento paulino. Ha afectado a todo. Aún si nos limitamos al campo religioso, podemos ver un sin número de santos cuyas vidas fueron cambiadas totalmente por escuchar o leer sus epístolas. Su influencia es tremenda. Mejor dicho todavía—en todas las épocas desde que sirvió al Señor en la tierra, Dios ha usado a San Pablo como instrumento para traer hombres y mujeres a conocer, amar y servir a su Hijo Jesucristo. Ésta es la meta de todo creyente, que Dios pueda usarlo para llevar otros a Cristo.

Por tanto, la conversión de Pablo no solamente marcó un cambio profundo en el joven religioso, sino marcó un cambio dramático para la historia del mundo.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Regresa el Cura: Novedades

¡Sí, con este post regresa el Cura de Dos Mundos! (¿No les hacía falta?)
 
El cura bloguero
Hace bastante tiempo desde mi último post apareció en el blog "El Cura de Dos Mundos". No esperaba que la pausa fuera tan larga, pero así pasa en la vida. Todavía soy cura y sigo tratando de pararme en el encuentro de dos culturas, dos idiomas--Dos Mundos.
 
Quiero compartir con ustedes, amables lectores, algunas novedades y algunos planes para el futuro:
 
Así se ve mi libro más reciente
Ya me gradué de doctor en teología. Fue el fruto de mucho trabajo y estudio de mi parte y de mucha paciencia de parte de mi esposa y mi hija.  Publiqué mi tesis en un libro disponible en Amazon y otros sitios en línea. Hasta salió un "review" muy positivo en un periódico digital en los EEUU.
 
Ahora estoy elaborando una introducción a la doctrina anglicana. Se basa en mis notas de más de una década de impartir clases para la confirmación. Espero que llegue a responder a muchas preguntas que la gente tiene. Cuando salga, voy a avisarles a ustedes primero.
 
También estoy en diálogo con organizaciones que se dedican a publicar textos religiosos en español e inglés. Espero poder dar más información luego.
 
Bueno, gracias por permitirme entrar en su mundo para compartir un poco del mío. Si les gustan mis reflexiones, por favor, compártanlas con sus amigos.
 
 

viernes, 7 de junio de 2013

Visita a la Gran Manzana

Empire State Building
Padre Fortea
Esta semana viajé a Nueva York, la Gran Manzana, para asistir a una conferencia teológica con el famoso Padre José Antonio Fortea. Todo estuvo muy bien. Fui en un bus que fue mucho mejor que el que tomé en una ocasión anterior. (¡Hasta tenía servicio wifi y donde cargar el teléfono!) Conocí a gente muy amable y hospitalaria. Escuché la conferencia, la cual me ayudó a reflexionar más sobre los temas presentados.

5th Ave y Broadway
Aproveché el tiempo y logré ver una pizca de Times Square y la zona de Broadway. Pues fue como dice el libro de Génesis: Bueno. No me puedo quejar de nada.
 
Pero lo mejor para mí fue visitar a una casa de las Misioneras de la Caridad, las hermanas de la Madre Teresa. La experiencia fue (para seguir con lenguaje bíblico) Muy Buena. Poder inmergirme con ellas en la oración me bendijo grandemente. Su cordial bienvenida y su deseo de amar más al Señor Jesús fueron lecciones para mí, y creo que así fue también por los otros sacerdotes en la reunión. Doy gracias a Dios por esta ocasión y por hacerme regresar sano y salvo para estar de nuevo con mi familia querida.