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martes, 17 de octubre de 2017

Reflexión Bíblica para la Decimonovena Semana después de Pentecostés (2017)


Regocíjense en el Señor. De nuevo les digo, regocíjense. (Filipenses 4:4)

El cuarto capítulo de la epístola a los Filipenses se puede resumir con una palabra—Actitud.

Iglesia Anglicana "San Pablo", Atenas, Grecia
(c) 2013 J. Lynch
 
Es obvio que el mandato a regocijarse no se trata de mantener un estado emocional en todo momento.  En otra carta el mismo apóstol reconoce que habrá momentos para alegrarse y momentos para llorar (Rom. 12:5) y ciertamente no niega que los fieles encontrarán problemas y dificultades. En lo que, sí, insiste es el cómo enfrentar estos problemas.  Debemos presentarlos al Señor (Fil. 4:6). Todo es cuestión de actitud. La lectura de Filipenses revela por lo menos tres áreas en que la actitud nos puede hacer una diferencia importante: Reconciliación, Generosidad y  Pensamiento.

Primero, San Pablo manda que Evodia y Síntique dejen de pelear y les exhorta reconciliarse como hermanas (4:2). Pide que se cambien de actitud y que se fijen menos en sus pleitos y más en la salvación de Cristo ha ofrecido a las dos.  Su actitud debería enfocarse en lo positivo que comparten más que en lo que les divide.

Segundo,  el apóstol también pide que los fieles sean conocidos por ser personas bondadosas, o como diría yo, generosas (4:5). La generosidad también es un asunto de actitud. Las personas generosas buscan cómo compartir con los demás y cómo mejorar las vidas de los que les rodean porque no están demasiado ocupadas consigo mismo. Dios no quiere que nos encojamos y nos enrollemos defensivamente para acaparar todo los recursos para nosotros mismos sino que compartamos lo mucho o poco que tengamos.

Tercero, nos exhorta a poner nuestra atención en las cosas que realmente valen la pena (4:8). Si llenamos el pensamiento con ideas chatarras o destructivas, llenaremos nuestra vida con lo que nos hace daño, pero si por el contrario con buena actitud buscamos siempre enfocarnos en aprender lo bueno, en las cosas positivas y en todo lo digno de honor, veremos cómo eliminamos mucho estrés y muchos problemas de nuestro entorno y seremos una luz para los demás. 

Tener buena actitud nos permite abrirnos a Dios para que él llene nuestra vida y nuestro hogar de paz y de muchas bendiciones: Y la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús. (Filipenses 4:7)


Las lecturas para el Decimonoveno Domingo después de Pentecostés (2017) son  Isaías 25:1-9 (o Éxodo 32:1-14); Salmo 23 (o Salmo 106:1-6,19-23); Filipenses 4:1-9; San Mateo 22:1-14.

  


martes, 6 de junio de 2017

Reflexión Bíblica para la Semana de Pentecostés


Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban,  y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos.  Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía que se expresaran. (Hechos 2:1-4)

Pentecostés significa “50” pues se celebra esta festividad en el día cincuenta después de la Pascua de Resurrección y aunque ya existía como una celebración judía en los tiempos del Nuevo Testamento, recibió otro significado para los cristianos por los acontecimientos contados en los Hechos de los Apóstoles.  Este libro nos cuenta que los discípulos estaban juntos con María y otros seguidores de Jesús cuando llegó el Espíritu Santo que les capacitó para dar testimonio de la Resurrección. El apóstol Pedro explicó que todo sucedió en cumplimiento de la Palabra de Dios y que Dios estaba llamando todos al arrepentimiento, al bautismo y a la nueva vida en Cristo. Tres mil personas se sumaron al Iglesia en un solo día por la predicación eficaz de los apóstoles.

Este don que se recibió en el Día de Pentecostés hace dos mil años permanece con la Iglesia cristiana hasta el día de hoy. Todos los que tenemos fe y somos bautizados tenemos una participación en este gran patrimonio, pues somos hijos adoptivos del Padre y coherederos con Cristo quien prometió que el Espíritu Santo moraría con los suyos hasta su regreso.  Este mismo Espíritu permaneciendo en la Iglesia nos capacita hoy para proclamar las Buenas Noticias que Cristo vive y está llamando a todos a la salvación en su Nombre.
Las lecturas para el Día de Pentecostés fueron: Hechos 2:1-21; Salmo 104:25-35,37; 1 Corintios 12:3b-13; San Juan 20:19-23.     
OH Dios, que como en un tiempo como éste instruíste los corazones de tus fieles, enviándoles la luz de tu Espíritu Santo; Concédenos por medio del mismo Espíritu un juicio acertado en todo, y el gozo constante en su santo consuelo; por los méritos de Cristo Jesús nuestro Salvador, que vive y reina, en unidad contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Miércoles de Ceniza

Hoy empieza la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza que es un día particular en que se realiza la imposición de cenizas en señal del arrepentimiento por el pecado. Para los anglicanos es uno de los dos días establecidos como días de ayuno en el Libro de Oración Común. (El otro es el Viernes Santo.)
A veces se pregunta sobre qué es el ayuno. Normalmente, ayunar sencillamente es no comer desde el amanecer hasta acostarse para dormir. Para los que estamos acostumbrados a comer demasiado se vuelve una tarea un poco difícil y se recomienda mucha agua. En algunas comunidades cristianas el ayuno se limita a ciertas horas del día (por ejemplo entre las nueve de la mañana hasta las tres de la tarde en honor a las horas en que Cristo padeció en la Cruz.) En otras, pues sugieren sólo el comer poco y limitarse a las verduras. Tampoco se exige el ayuno de los niños, los enfermos, o los ancianos. También los cristianos chinos están exentos del ayuno cuando la fecha del Miércoles de Ceniza se concuerda con la del Nuevo Año Chino, como el año antepasado. 
Como es de esperarse, las lecturas bíblicas de hoy dan instrucciones para el ayuno que agrada a Dios. El profeta Isaías (58) anuncia que el Señor desea que ayunemos de la injustica más que de cualquier otra cosa y que dejemos de oprimir y de engañar a los demás.  Jesucristo (Mateo 6)  enseña que ayunar para que nos sentamos bien o para que la gente nos diga lo bueno que somos tampoco sirve. Note que el Señor no menosprecia el ayuno; sólo exige que sea parte de una vida que busque servir a Dios y al prójimo.


Entonces clamarás, y el Señor te responderá, pedirás socorro, y dirá: «Aquí estoy.» Si apartas de ti todo yugo, no apuntas con el dedo y no hablas maldad, repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandecerá en las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti será como mediodía. Te guiará el Señor de continuo, hartará en los sequedales tu alma, dará vigor a tus huesos, y serás como huerto regado, o como manantial cuyas aguas nunca faltan. (Isaías 58:9-11)Una versión anterior de este post se publicó en "El Cura de Dos Mundos" (18/02/2015). 

viernes, 27 de mayo de 2016

Sobre el liderazgo cristiano


El liderazgo es un tema de gran importancia para la vida de la Iglesia y se han escrito muchos libros sobre este tema, sin embargo estos libros ponen poca atención a lo que dice la Biblia acerca del quehacer de los líderes cristianos. Ofrezco unas notas sobre el liderazgo que hace unas semanas impartí en la forma de un discurso a un grupo de líderes laicos. Se basa en la exhortación a los líderes encontrada en la primera epístola de San Pedro.

Me dirijo a los responsables de las comunidades de ustedes, yo, responsable como ellos, que fui testigo de la pasión del Mesías y experimenté la gloria que va a revelarse: cuiden del rebaño de Dios que tienen a su cargo, miren por él, no por obligación, sino de buena gana, como Dios quiere; tampoco por sacar dinero, sino con entusiasmo; no tiranizando a los que les han confiado, sino haciéndose modelos del rebaño. Así, cuando aparezca el supremo Pastor, recibirán la corona imperecedera de la gloria. (1 Pedro 5:1-4, Biblia traducida por Luis Alonso Schökel y Juan Mateos)

Me dirijo a los responsables de las comunidades…Pedro exhorta a los responsables de las comunidades. En este caso los presbíteros o ancianos que enseñaban y dirigían el culto fueran la audiencia inmediata del mensaje, pero aplica a toda clase de líder: Miembros de comisiones y comités, sus presidentes y coordinadores, guardianes, maestras de la escuela dominical, dirigentes de jóvenes y cualquier persona que sirve a Dios en su Iglesia. 

Cuiden del rebaño de Dios…El trabajo del líder cristiano es el campo pastoral. Es el lugar de las ovejas y las cabras.  Los líderes están llamados a pastorear al rebaño. Tienen que cuidar a lo que no es su propiedad. El rebaño y las ovejas son de Dios, son del Señor. La obligación de los ministros es velar por las ovejas del Dueño y buscar su bienestar. Cuidarlas requiere que se las respete y que se las proteja. No es maltratarlas.

No lo hagan por obligación, sino de buena gana… La actitud del líder también importa. Para que cumpla con su tarea necesita tener buena actitud y buen ánimo. Uno no puede servir a Dios de pura obligación. Hay que querer servir. Hay que darse cuenta que es un gran privilegio ejercer la responsabilidad. 

Tampoco hay que hacerlo por sacar dinero, sino con entusiasmo… Los libros seglares acerca del liderazgo llaman a los líderes para que piensen en la eficiencia y la efectividad de sus empresas. Lo que importa son las ganancias financieras. El líder cristiano al contrario tiene que meditar en cómo invertir los recursos para la extensión del reino de Dios. Tiene que gozar de prosperar al rebaño más que a su bolsillo.

  No tiranizando a los que les han confiado… El mundo del éxito empresarial muchas veces promociona el magnate como la persona grande que domina a toda la competencia. A menuda el que se cree el más fuerte, el que más grita parece ser el mejor de todos, pero así no es entre el pueblo de Dios. Nos acordamos que, según Jesús, el más importante es el siervo de los demás. Ricos o pobres, hemos de ser humildes delante de Dios y delante de nuestros hermanos. No existimos para dominar a otros o para tiranizarlos. Por eso también dice, Cúbranse de humildad, porque Dios se enfrenta con los soberbios, pero concede gracia a los humildes. Existimos para amar y cuidar a las ovejas del Señor hasta que venga el Pastor principal.

Así, cuando aparezca el supremo Pastor… El apóstol no nos amenaza, sino nos exhorta y nos anima con el recuerdo de las promesas de Cristo el verdadero pastor de nuestras almas. Si servimos fielmente Jesucristo nos promete no solo un pago o una recompensa financiera. Nos ofrece la victoria, la corona de gloria. Es un premio más valioso que cualquier cheque o salario: ¡Es la vida eterna!

 

 

 

jueves, 19 de mayo de 2016

El lectorado diverso (¡y purpurado!) de "El Cura de Dos Mundos"


Edouard Manet, "El lector"
Ayer (como en muchas ocasiones) estuve pensando en el lectorado de “El Cura de Dos Mundos”.  Los lectores son un grupo muy selecionado entre todos los posibles lectores del mundo de habla hispana. Casi todos son anglicanos o cristianos pensantes de otras tradicciones. Muchos sirven a Dios como líderes de Iglesia y parece que vienen de todas partes: España, Colombia, México, Argentina, Honduras, Chile, Uruguay, Puerto Rico, Brazil, la República Dominicana, Ecuador, Costa Rica, Guatemala y  los Estados Unidos sin mencionar algunos otros países donde hay lectores conocidos del blog.  "El Cura de Dos Mundos" se ha convertido en un punto de encuentro para anglicanos al nivel internacional.
Siempre tengo la sospecha que también se figuran obispos—los purpurados anglicanos—entre los lectores del blog. Ahora veo que algunos obispos comparten mis reflexiones con sus amigos y compañeros.  Incluso dos o tres posts dan señales de haber sido leídos por diócesis enteras. ¡Que alegría!Pues, por ser mi deseo compartir y contribuir cosas que puedan servir a la gente de nuestra Iglesia, es grato darme cuenta que efectivamente la gente ha encontrado algo útil en este sitio.
Es un honor para mí que ustedes tomen el tiempo para leer las reflexiones que publico aquí y se lo agradezco de corazón: ¡Muchísimas Gracias!