miércoles, 3 de diciembre de 2014

Los santos de diciembre

San Ambrosio de Milán, Obispo
Los santos conmemorados durante este mes de diciembre, especialmente en los primeros días del mes, son excepcionales. Pienso en el benéfico  San Nicolás, en los teólogos y músicos San Ambrosio y San Agustín, en Santa Lucía, en la Virgen de Guadelupe y un montón de santos cuyos nombres sólo se conocen por los antiguos santorales. Nos enseñan cuán grande es vivir (y morir) cerca de Dios. Es como si Dios decidiera alumbrar la oscuridad del frío invierno con el calor y la luz de sus amigos y me hace recordar a un texto del Apóstol Pablo--
Santa Lucía, Virgen y Martir
Así seréis fortalecidos con toda la fuerza propia de su glorioso poder para tener en todo paciencia y longanimidad, con alegría, dando gracias al Padre, que os hizo dignos de participar en la herencia de los santos en la luz. Él nos arrebató del poder de las tinieblas y nos trasladó al reino del Hijo de su amor,en quien tenemos la redención, el perdón de los pecados. (Colosenses 1:11-14)
 
Los cristianos no tenemos por qué temer a la oscuridad de este mundo porque en Cristo Dios está de nuestro lado con su amor y su gracia. Él ha enviado a su Hijo al mundo para que no nos perdamos y con cado uno de sus santos nos recuerda que su bondad perdura en generación tras generación para los que confían en él. 






domingo, 30 de noviembre de 2014

Primer Domingo de Adviento--¡Prepárense, pues ya viene Cristo!

 "Lo mismo ustedes: estén vigilantes, porque no saben cuándo regresará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o de madrugada; no sea que llegue de repente y los encuentre dormidos. Lo que les digo a ustedes se lo digo a todos: Estén despiertos."--San Marcos 13:35-37
Hoy empieza el Adviento, el tiempo en que los cristianos nos preparamos para la Navidad. En los lugares donde se observa esta tradición, hoy se enciende la primera vela de la corona. Aunque se han dado varias explicaciones de su significado, las velas representan a cada domingo de la estación y su luz crece a la medida a que crece nuestra esperanza en Jesucristo hasta llegar a la Navidad.
Me gusta el Adviento en general porque todavía se mantiene algo de su pureza sin tanto comercio. Particularmente me gustan los antiguos himnos y las oraciones que tienen siglos de existir, pues marcan muy bien el recogimiento espiritual y acreciente gozo que todos deberíamos buscar antes de celebrar el nacimiento del Señor.
En nuestra casa siempre cantamos el himno que Charles Wesley escribió para el Adviento:

Ven, Jesús muy esperado,
Ven y quita de tu grey
Sus temores y pecados,
Pues, tú eres nuestro rey.
Eres fuerza y alegría,
De la tierra y de Israel
Y Esperanza para aquellos,
Que te esperan con gran fe.
Naces para bien de todos,
Aunque niño, eres Dios;
Naces para hacernos buenos;
¡Oh, Jesús, ven pronto a nos!
Con tu Espírtu divino,
Reina en todo corazón,
Y tu gracia nos conduzca
A tu trono de esplendor.


Que el Señor conceda a todos la gracia de vivir un Adviento lleno de paz, esperanza y gozo.

lunes, 24 de noviembre de 2014

¡Viva Cristo Rey!

Ayer celebramos la fiesta de Cristo Rey, algo que tiene lógica, pues así se llama la iglesia que sirvo como sacerdote. Para marcar lo festivo sirvimos un pastel de chocolate como es típico en entre nosotros los gringos. (Por si preguntan, sí, me hizo falta el famoso "arroz con pollo" de las iglesias hondureñas.)  


Para que no digan que sólo pienso en la comida, comentaré sobre la predicación. Espero que estuvo bien. Me sentí bastante inspirado en la misa principal. Expliqué que la fiesta de Cristo Rey surgió en reacción a los totalitarismos del siglo xx como declaración de que Dios en Jesucristo está por encima de todos los poderes del universo y que todos los hombres y mujeres hemos de obedecerlo. La obediencia a Dios siempre cuesta. Por eso muchos (si no todos) luchamos con ella. Pues, todos tenemos aquella cosa que no queremos entregar al Señor y por eso muchas veces no crecemos como Dios quisiera. No lo dejamos actuar donde más lo necesitamos. Debemos aprender a confiar más en Dios y menos en nosotros mismos o en los grandes de este siglo. Los llamados reyes, líderes, politicos y potentados del mundo siempre fallan y fallarán porque son pecadores así como todos lo somos. Es peor aún cuando estos tratan de señorear sobre la gente.  (No nos faltan ejemplos actuales.) Pero todos los reyes de la historia serán juzgados por el verdadero Rey que nunca se equivoca. (Véase Mt. 25:31-46; Apoc. 19:11-21.) La esperanza de los que reclaman la justicia es que Cristo se lo concederá. A diferencia de los reyes, políticos y potentados de este mundo, Cristo, sí, merece nuestra obediencia porque en su gran amor pagó el precio de nuestra redención. Es decir: Nos ha comprado con su vida y con su propia sangre. El que hoy festejamos como Rey de Gloria es también Rey de la Cruz y es el Rey del Amor.





Cristo humilló a sí mismo
y se hizo obediente hasta la muerte,
hasta la muerte en la cruz.
Por eso, Dios lo exaltó al más alto honor
y le dio el más excelente de todos los nombres,
para que al nombre de Jesús
caigan de rodillas
todos los que están en los cielos,
en la tierra y debajo de la tierra,
y todos reconozcan
que Jesucristo es Señor,
para gloria de Dios Padre.
Fil. 2:8-11


(No sé por qué hoy no me deja poner imágenes)

sábado, 22 de noviembre de 2014

Regresa el Cura: Novedades

¡Sí, con este post regresa el Cura de Dos Mundos! (¿No les hacía falta?)
 
El cura bloguero
Hace bastante tiempo desde mi último post apareció en el blog "El Cura de Dos Mundos". No esperaba que la pausa fuera tan larga, pero así pasa en la vida. Todavía soy cura y sigo tratando de pararme en el encuentro de dos culturas, dos idiomas--Dos Mundos.
 
Quiero compartir con ustedes, amables lectores, algunas novedades y algunos planes para el futuro:
 
Así se ve mi libro más reciente
Ya me gradué de doctor en teología. Fue el fruto de mucho trabajo y estudio de mi parte y de mucha paciencia de parte de mi esposa y mi hija.  Publiqué mi tesis en un libro disponible en Amazon y otros sitios en línea. Hasta salió un "review" muy positivo en un periódico digital en los EEUU.
 
Ahora estoy elaborando una introducción a la doctrina anglicana. Se basa en mis notas de más de una década de impartir clases para la confirmación. Espero que llegue a responder a muchas preguntas que la gente tiene. Cuando salga, voy a avisarles a ustedes primero.
 
También estoy en diálogo con organizaciones que se dedican a publicar textos religiosos en español e inglés. Espero poder dar más información luego.
 
Bueno, gracias por permitirme entrar en su mundo para compartir un poco del mío. Si les gustan mis reflexiones, por favor, compártanlas con sus amigos.
 
 

sábado, 29 de junio de 2013

San Pedro y San Pablo, Apóstoles: Cristo, la Unidad de los Cristianos


Hoy conmemoramos los dos grandes apóstoles, San Pedro y  San Pablo.  Ellos son los pilares principales de la iglesia antigua como se ve en sus cartas (las cuales se han preservado en el Nuevo Testamento) y los Hechos de los Apóstoles.  Pedro representa la misión a los judíos, siendo su líder principal y Pablo se nota por ser el Apóstol a los gentiles.  Tuvieron sus tensiones entre sí; sin embargo afirmaron la verdadera unidad de que gozamos todos los seguidores del Jesucristo. Esta unidad consiste en tener un solo Dios y Padre, un solo Señor, una sola Fe, un solo Bautismo y un solo Espíritu que está en todos y actúa por medio de todos—en quién también existimos y tenemos nuestro ser.  Podemos agregar que tenemos un solo Evangelio—el mensaje de salvación—por el cual somos redimidos. Pedro y Pablo tuvieron esta unidad. También nosotros la tenemos porque Cristo es solo uno.  La Festividad de estos Apóstoles nos llama a vivir más intensamente la unidad de todos los cristianos en este mundo, conscientes de que gozaremos de ella en el venidero.

(Este día también da nombre a la ciudad de San Pedro Sula donde tengo muchos amigos que siempre recuerdo con mucho cariño.)
¡Por él está fundada entre las santas montañas, el Señor prefiere las puertas de Sión a todas las moradas de Jacob! Maravillas se dicen de ti, Ciudad de Dios. Contaré a Egipto y a Babilonia entre los que me reconocen; también filisteos, tirios y nubios han nacido allí. Y de Sión se dirá: Éste y el otro han nacido en ella; el Altísimo en persona la ha fundado. El Señor escribirá en el registro de los pueblos: También éste ha nacido allí. Y cantarán mientras danzan: Todas mis fuentes están en ti. (Salmo 87)

viernes, 21 de junio de 2013

Un Día Viernes...


Un día viernes…

A veces mi esposa me pregunta ¿Qué vas a hacer hoy? Normalmente, respondo “Voy a trabajar”. Sé que la respuesta queda corta, pues no dice nada. Me imagino que muchas parejas comparten un diálogo muy parecido en algún momento de la vida…En otras ocasiones la gente habla como si los curas sólo trabajáramos los domingos.  Es verdad que hay cierta flexibilidad en los horarios. Muchas veces puedo decidir si entro más temprano o más tarde, pero esta flexibilidad también incluye estar en el hospital a cualquier hora. Los feligreses saben que me pueden llamar cuando estén en necesidad e iré a atenderles. Es mi trabajo. Otras personas también me buscan a veces por alguna razón u otra y también hago lo que puedo para ayudar.  Es parte de lo que hago.
Sí, son anglicanos.
 

Los días viernes varían bastante…  Hay viernes en que tengo reuniones de trabajo durante todo el día: Organizamos los próximos pasos del programa de evangelismo. Planificamos actividades para las familias. Me informan sobre los estudios bíblicos. También viene gente para oración y consejo.  Algunos viernes son dedicados a visitas pastorales. Se puede imaginar cómo son: Siempre me preparo con oración. Arreglo los elementos para la visita—Biblia, Libro de Oración Común, pan, vino, cáliz, patena et cétera. Ingreso la dirección al GPS y hago la visita. Platicamos, oramos, celebramos la Comunión.  Otros viernes me parezco más a un estudiante universitario que a cualquier otra cosa, pues estos los paso estudiando preparándome para el domingo: Reviso los textos bíblicos (normalmente los textos griegos), quizás repaso los comentarios exegéticos o los escritos de algún santo relacionado.  También leo sobre algo relacionado con el ministerio pastoral.  Últimamente estoy leyendo más sobre los temas de consejería y evangelismo—temas muy prácticos.  Además busco ratos para escribir, sea para un estudio para la iglesia o mi tesis doctoral. También preparo mis libros. (Actualmente estoy compilando una colección de plegarias.) Como siempre, abro y cierro la iglesia, recibo a los trabajadores,  contesto el teléfono y atiendo a la correspondencia.  En todo busco momentos de oración, pues sin Dios no se hace nada.

Y poderoso es Dios para bendecirles de mil maneras, de modo que nunca les falte nada y puedan al mismo tiempo cooperar en toda obra buena. (2 Corintios 9:8)

 

viernes, 7 de junio de 2013

Visita a la Gran Manzana

Empire State Building
Padre Fortea
Esta semana viajé a Nueva York, la Gran Manzana, para asistir a una conferencia teológica con el famoso Padre José Antonio Fortea. Todo estuvo muy bien. Fui en un bus que fue mucho mejor que el que tomé en una ocasión anterior. (¡Hasta tenía servicio wifi y donde cargar el teléfono!) Conocí a gente muy amable y hospitalaria. Escuché la conferencia, la cual me ayudó a reflexionar más sobre los temas presentados.

5th Ave y Broadway
Aproveché el tiempo y logré ver una pizca de Times Square y la zona de Broadway. Pues fue como dice el libro de Génesis: Bueno. No me puedo quejar de nada.
 
Pero lo mejor para mí fue visitar a una casa de las Misioneras de la Caridad, las hermanas de la Madre Teresa. La experiencia fue (para seguir con lenguaje bíblico) Muy Buena. Poder inmergirme con ellas en la oración me bendijo grandemente. Su cordial bienvenida y su deseo de amar más al Señor Jesús fueron lecciones para mí, y creo que así fue también por los otros sacerdotes en la reunión. Doy gracias a Dios por esta ocasión y por hacerme regresar sano y salvo para estar de nuevo con mi familia querida.