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jueves, 4 de mayo de 2017

El Cura de Regreso


Sinagoga Santa María la Blanca, Toledo (c)2017
Sé que “El Cura de Dos Mundos” no es una bitácora ni menos un blog de turismo, sin embargo, quiero compartir un poco sobre mi reciente ausencia del mundo cibernético.  En breve, después de la Semana Santa y Domingo de Pascua estuve de vacaciones con la familia. Tomar un descanso y apartarnos del trabajo y las responsabilidades de la escuela y la iglesia realmente sirve para renovarse y volver con más ímpetu para seguir en la obra.
En esta ocasión visitamos a España que es un país muy agradable con muy buena comida y mucha cultura e historia. El tiempo de la estadía fue muy corto pero aprovechamos de todo momento para conocer más y disfrutar muchísimo. Vimos museos, castillos, catedrales, un convento y tantos, pero tantos lugares de comer. (Mi hija a su corta edad es una gran foodie.)  Entre las cosas más amenas fueron las vistas con amigos ya conocidos y con personas que logramos conocer por primera vez en persona—genta que literalmente abrió sus puertas y nos brindó el don de la hospitalidad de una u otra manera. (Si están leyendo ahora ¡Gracias!)
Mercado San Miguel, Madrid, (c) 2017
Ya de regreso ha tocado asistir a conferencias y exponer sobre el Ministerio Hispano en nuestra diócesis. 
 Cristo el Señor vive--¡Aleluya!

miércoles, 20 de abril de 2016

¿Estará de moda la sotana?


Sobre el fin de semana estuve en el retiro anual de la Orden de las Hijas del Rey, una sociedad devocional para las mujeres en la Iglesia Episcopal.  Mi presencia se debía a que soy el capellán provincial de la orden.  Para mí es un gran privilegio servir a las Hijas del Rey en este papel.  Sus principios de  la oración, el servicio y el evangelismo dan prioridad a lo que es más importante en nuestra vida cristiana y por eso merecen gran respeto.  Creo que todas las participantes del retiro se llevaron buenos recuerdos y ojalá unas reflexiones sobre el cuidado que Jesucristo, el Buen Pastor, nos da.  


Algo que me sorprendió fue la reacción a mi uso de la sotana durante el tiempo de conferencias espirituales. Mi formación me implantó el propósito de ponerme la sotana cuando dirijo retiros o imparto conferencias espirituales.  Alguien me agradeció haberme vestido de sacerdote y durante el retiro varias personas me comentaron que les gusta cuando “los curas se visten como curas”. No fueron sólo las señoras de ochenta años sino personas de varias edades. Y no sólo fueron personas muy conservadoras  sino de aspecto bastante moderno.   ¿Será que la tendencia de evitar los formalismos clericales se está acabando? ¿Será que la sotana ya está de moda? No sé si habrá un boom para los sastres eclesiásticos pero quizá los curas debamos tomar nota.