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viernes, 1 de junio de 2018

Noticias sobre el Evangelio según San Marcos

No son todos los días en que podemos hablar de avances serios en el estudio del texto del Nuevo Testamento, pero hoy es la excepción porque, sí, hay noticias que compartir.

¿Qué es la novedad?
Se acaba de publicar, de forma oficial, el manuscrito más antiguo del texto del Evangelio según San Marcos. Es un fragmento de papiro que incluye cuatro versículos del primer capítulo de segundo evangelio (Marcos 1:7-9, 16-18) que se halló entre el tesoro de papiros de Oxyrhynchus en Egipto.  Los estudiosos calculan que proviene del siglo II (150-200 d.C.). 

¿Por qué es tan importante?
Es importante porque nos provee más evidencia concreta de que los textos del Nuevo Testamento que tenemos hoy no fueron corrompidos sobre los veinte siglos desde que fueron escritos.   También al poder remontar los manuscritos a los primeros siglos del cristianismo evitamos las calumnias que decían que los textos bíblicos son fabricaciones de épocas distantes de la vida de Jesús. Hasta ahora el fragmento más antiguo de Marcos era del siglo III. Sólo el papiro "Chester Beaty" que contiene un fragmento del Evangelio de Juan es más antiguo, siendo del siglo I después de Cristo.

Para leer más sobre le hallazgo y las circunstancias de su publicación, mire este artículo (en inglés) de Christianity Today. 
Oxyrhyncus Papiro 551 (fragmento de la Ilíada de Homero),
Dominio público (EEUU) Cortesía Wiki Commons

viernes, 19 de mayo de 2017

Los muchos libros te han vuelto loco

Cuando Pablo terminó su defensa, Festo dijo con voz firme:
--Estás loco, Pablo. Los muchos libros te han vuelto loco. (Hechos 26:24)
 
San Agustín
por Philippe de Champaigne, ca.1645
Al leer este pasaje esta mañana, me sentí aludido. Sentí que Festo me estaba hablando aunque no sé si puedo responder como el apóstol-- No estoy loco, ilustre Festo, sino digo palabras verdaderas y sensatas.
 
Mis alumnos tendrán que decirlo por mí, pues últimamente paso revisando libros de referencia bíblica y teológica, tratando de preparar los materiales de estudio para las clases de formación de líderes laicos de nuestra diócesis. Estamos estudiando el Nuevo Testamento en su contexto histórico. A veces los temas—como quién copió información de quién— parecen estar muy lejos del crecimiento espiritual que todos anhelan. Otras veces nos confronta con la pregunta clave ¿Quién decís que soy yo? que nos penetra el corazón.  
Lo cierto es que Dios nos ha llamado a practicar el discipulado intelectual, mandándonos  a usar nuestras mentes para crecer y para glorificarle en el proceso de aprender. Además, con el estudio—aparte del riesgo que menciona Festo—cumplimos con el lema de San Agustín de Hipona, “Credo ut intellegam, intellego ut credam.” Creo para entender, entiendo para creer.