Mostrando entradas con la etiqueta formacion cristiana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta formacion cristiana. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de abril de 2016

Catequesis... Bloques para construir

Los lectores de "El Cura de Dos Mundos" y los que me conocen bien ya saben que la formación cristiana (la catequesis) es algo en que pienso frecuentemente. He escrito algunos libritos sobre el tema y actualmente estoy preparando un proyecto relacionado.

Lo que sigue reproduce uno de los primeros posts de este blog.


Catequesis para la Confirmacíon...Unos Bloques

Uno pensaría que ser sacerdote implica saber todo lo que hay que impartir para la catequesis antes de la confirmación y cómo impartirlo. Pero (aunque he escrito textos para ese fin) siempre lo siento como un reto. Pienso, programo, reflexiono...pienso de nuevo... y después doy las clases.

En cada clase, trato de hacerles reflexionar sobre su fe. Los temas son los de siempre--el Padre Nuestro, los Mandamientos, los Sacramentos, la Biblia y el Credo, la Iglesia, y el Discipulado. Aquí no existe ninguna novedad. (Pues en estos temas hasta Martín Lutero y Pío V estaban de acuerdo.) Son los bloques fundamentales de la formación espiritual. Con ellos se puede construir a una catedral o un gran templo para Dios en el corazón. Sin ellos, la fe se queda en el vaivén de las emociones y de los tiempos.  Me hace pensar en lo que dijo San Pablo:

Conforme a la gracia de Dios que me fue dada, yo, como buen arquitecto, puse el cimiento, y otro construye encima. ¡Mire cada cual cómo construye! Pues nadie puede poner otro cimiento que el ya puesto, Jesucristo. Y si uno construye sobre este cimiento con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, paja, la obra de cada cual quedará al descubierto; la manifestará el Día, que aparecerá con fuego. Y la calidad de la obra de cada cual, la probará el fuego. Aquél, cuya obra, construida sobre el cimiento, resista, recibirá la recompensa. (1 Corintios 3:10-14)

Yo les puedo dar el cimiento y los bloques. Ellos tendrán que construir...

miércoles, 13 de enero de 2016

El Valor de los Legos en la Formación Cristiana





Hoy escribo sobre un tema de muchísima importancia, sobre algo que puede afectar a toda la vida. Eso no lo quieren perder.  El tema de hoy es el valor de los Legos en la formación cristiana. Sí, los Legos, son aquellos bloquecitos de plástico que han llenado la infancia de niños alrededor del mundo ya por los últimos sesenta o setenta años.  Y aunque usted no lo crea, tienen gran relevancia para la teología cristiana.  ¿Por qué?



Primero, los Legos (o bloques similares—la marca poco importa) por sí son bonitos.  Vienen de varios colores y tamaños.  También vienen en varias formas.  El pensamiento cristiano casi siempre ha reconocido en la belleza, sea natural o creada por el hombre, algo valioso. Sólo tenemos que pensar en nuestro asombro delante de la naturaleza y cómo se refleja nuestra admiración hacia lo bello en el arte y la arquitectura de las grandes catedrales del medioevo.  Los bloques nos permitan estudiar e imitar a estos grandes modelos y así contribuyen a la formación estética y artística  (véase Filipenses 4:8).



Además las figurinas que acompañan los bloques tienen la forma del ser humano y representan una gran multitud de oficios. Hay mecánicos, princesas, banqueros, vendedores, doctoras y enfermos, meseros y  policías.  Viven y trabajan en un mundo en miniatura: Hay hospitales, castillos, restaurantes, aeropuertos y bases espaciales. Incluso se puede encontrar juegos de bloques para armar un altar con cura. Es decir que en el mundo de los bloques existe un pluralismo tremendo.   Así son como la gente del mundo real, pues nosotros venimos en varios colores, formas y tamaños y realizamos una cantidad de trabajos y tenemos muchas vocaciones.  Por eso mantienen un interés que se extiende más allá de una sola cultura y un solo país. Y aunque pareciera que en mundo de los Legos todos quieren ser piratas, los que juegan con los bloques así se pueden dar cuenta que el mundo es grandísimo y que está lleno de posibilidades. Nos muestra que con toda clase de gente que se puede colaborar harmoniosamente.  Ésta es una buena lección para todos.  Los bloques promuevan la tolerancia y el entendimiento mutuo, contribuyendo de esta manera a la formación ética y moral (véase Romanos 12:8).

Hay otro aspecto de los bloques que necesitamos en la iglesia ahora. Es la creatividad. Con los bloques existe un sinnúmero de posibilidades de crear y construir que se multiplican exponencialmente con cada pieza nueva que se va agregando.  Los límites son la cantidad de bloques y la imaginación del jugador.  Los bloques nos educan para pensar outside the box y para buscar nuevas maneras de idear y proyectar lo que nos imaginamos. Nos abren la mente para solucionar problemas.  Nos enseñan a ingeniar y a crear. De algún modo nos entrena a ser más como Dios, pues en la creatividad reflejamos algo de su imagen y semejanza (véase Génesis 1: 27-28).

Claro, también existe una versión Lego de la Biblia: The Brick Bible.