domingo, 16 de julio de 2017

Reflexión Bíblica para la Sexta Semana después de Pentecostés (2017)


Ya no hay condenación alguna para los que están en Cristo Jesús. (Romanos 8:1)

Según el profeta Isaías la Palabra de Dios siempre es fecunda y  abundante en sus resultados, no regresa a su origen—el Padre—sin  producir vida. En la parábola del sembrador Cristo nos enseña que la genta reacciona de manera variada frente a la Palabra. Algunos escuchan pero pierden su entusiasmo muy pronto, otros crecen por una temporada y otros, como la tierra abonada, producen frutos espirituales en grandes cantidades.  ¿Y cuál es el mensaje de la Palabra? El mensaje es que Dios—el único con derecho de condenar— no nos condena sino que nos ama y nos perdona todos nuestros pecados. Nos llama a formar parte de su familia y nos invita compartir la vida eterna con él por medio de su Hijo Jesucristo.  Este mensaje es lo que llamamos el Evangelio, “la Buena Nueva” para todos los que creen.  




Las lecturas para el Sexto Domingo después de Pentecostés (2017) son Isaías 55:10-13 (o Génesis 25:19-34); Salmo 65 (o Salmo 119:105-112); Romanos 8:1-11; San Mateo 13:1-9,18-23.

viernes, 14 de julio de 2017

El trabajo de los curas


El bonete español
Hace poco un oficial diocesano me dijo que me deseaba la suerte de “volver al trabajo de un sacerdote”.  No es que haya dejado de trabajar como cura sino que el trabajo de curas  involucra más cosas que  la celebración eucarística dominical y la preparación de sermones.

En mi caso, superviso el mantenimiento de un edificio histórico, traduzco documentos, interpreto conversaciones oficiales,  coordino programas de comida para los necesitados, organizo programas de educación, negocio con autoridades del gobierno y trato de conocer cada vez más la comunidad que sirvo. La verdad es que la labor pastoral es de todos los días y requiere estar atento a muchas cosas dentro y fuera de la congregación.  

Para el sacerdote y sus colaboradores más comprometidos el templo se convierte en la base de misión, un cuartel general, de donde nos desplazamos al mundo para compartir  el amor de Cristo con el mundo que él redimió con su sangre.

martes, 11 de julio de 2017

Reflexión Bíblica para la Quinta Semana después de Pentecostés (2017)


A pesar de que las lecturas de esta semana no presentan un tema evidente que las vincula directamente, siempre podemos aprender de la Palabra de Dios.  La lectura de Zacarías anticipa y celebra la llegada del Rey Mesías a su pueblo que es un tema propio del Adviento y de la Semana Santa.  (Muchos también han percibido una relación entre las palabras del profeta y el saludo a María en la Anunciación en San Lucas 1:26.) El salmo describe la compasión y misericordia divinas frente al pecado del ser humano y la epístola nos recuerda que el pecado no queda sin consecuencias en la vida de los redimidos del Señor.  Así lo experimentó el Apóstol que confiesa lograr el mal cuando más quiere el bien pero que espera que Dios perfeccionará su obra en él.  En el mensaje del Evangelio, Jesús llama a todos los cansados, agobiados y cargados a encontrar la paz y el  descanso en él a través del “yugo” del discipulado.



Las lecturas para el Quinto Domingo después de Pentecostés (2017) son Zacarías 9:9-12 (o Génesis  24:34-38,42-49,58-67); Salmo 145:8-14 (o Salmo 45:10-17); Romanos 7:15-25ª; San Mateo 11:16-19,25-30.  
¡Un saludo especial para todos los participantes en el Episcopal Youth Event 2017!

miércoles, 5 de julio de 2017

Reflexión Bíblica para la Cuarta Semana después de Pentecostés (2017)


El pago del pecado es la muerte, pero el don de Dios es la vida eternal en unión con Cristo Jesús nuestro Señor. (Romanos 6:23) El que recibe al mí recibe al que me envió. (Mateo 10:40b)

Cuando toca a pagos y recompensas, todos nos alegramos por nuestro deseo de recibir algún premio; no obstante, no debemos alegrarnos tanto. Las Sagradas Escrituras son explícitas al contarnos que todos hemos pecado y hasta parecemos esclavos del pecado por entregarnos tanto a su servicio. El servicio del pecado sólo nos lleva a la muerte espiritual. Sin embargo, Dios nos ofrece la libertad del pecado por medio su Hijo y nos da lo que no podemos merecer por nuestra cuenta: Nos da la gracia para servir a la justicia y para alcanzar la vida eterna cuando recibimos el Señor Jesucristo en nuestra vida y nos entregamos a su servicio.
Iglesia y antigua basílica de San Pablo, Cipre (c)2011 J. Lynch


Las lecturas para el Cuarto Domingo después de Pentecostés (2017) son Jeremías 28:5-9 ó Génesis 22:1-14; Salmo 89:1-4,15-18 ó Salmo 13; Romanos 6:12-23; San Mateo 10:40-42.

jueves, 29 de junio de 2017

Los Santos Apóstoles Pedro y Pablo


Hoy celebramos la Fiesta de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y con ellos la apostolicidad de la Iglesia, pues al leer los Hechos de los Apóstoles cualquiera descubre que estos dos apóstoles eran—y por sus contribuciones al Nuevo Testamento todavía son—los pilares principales de la naciente Iglesia cristiana. Poco a poco, el libro de Hechos va enfocándose más y más en las obras de Pedro y Pablo, dejando a un lado los otros apóstoles y culminado con la llegada de Pablo a Roma.  Aunque Hechos no cuenta de sus martirios, las tradiciones más antiguas y confiables vinculan la muerte de los dos a la ciudad imperial durante el reinado de Nerón (circa 64-67 d.C.) y desde el primer siglo la tradición eclesiástica siempre los ha conmemorado juntos.    
Dios omnipotente, cuyos benditos apóstoles Pedro y Pablo te glorificaron con su martirio: Concede que tu Iglesia,instruida por su enseñanza y ejemplo, y entrelazada enunidad por tu Espíritu, permanezca siempre firme sobre el único cimiento, que es Jesucristo nuestro Señor; que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén. (LOC 158)




Las Lecturas para San Pedro y San Pablo son Ezequiel 34:11-16; Salmo 87; 2 Timoteo 4:1-8; San Juan 21:15-19.

martes, 27 de junio de 2017

Reflexión Bíblica para la Tercera Semana después de Pentecostés (2017)


¿Seguimos pecando para que la gracia abunde? ¡Claro que no! (Romanos 6:1b-2a)
¿Son la paz con Dios y la reconciliación por medio de Cristo motivos para vivir como enemigos del Señor? La repuesta sencilla es “No”. Sin embargo, muchísimas veces es lo que hacemos al seguir con las mismas actitudes y los mismos comportamientos que nos habían alejado de Dios, es decir que seguimos pecando, seguimos viviendo como si Dios fuera nuestro enemigo y sin razón. Cristo nos liberó del poder del pecado con su muerte y nosotros estamos unidos con él a través del bautismo que nos hace partícipes de su victoria. Por tanto, ya no tenemos excusa para vivir como sus enemigos, pues somos miembros de su cuerpo. Lo que sí Cristo nos llama a hacer es responder a su gracia con amarlo sobre todo, incluso sobre los amores legítimos, y  a seguirlo a diario aunque el camino sea largo y difícil.

 Las Lecturas para el Tercer Domingo después de Pentecostés son  Jeremías 20:7-13; Salmo 69:8-11(12-17)18-20; Romanos 6:1b-11; San Mateo 24:39.      

martes, 20 de junio de 2017

Reflexión Bíblica para la Segunda Semana después de Pentecostés (2017)


Con este domingo ya entramos en la gran temporada “verde” del año litúrgico y las lecturas nos inspiran a reflexionar sobre cómo Dios actúa libremente a favor de su pueblo. La lectura de Éxodo cuenta cómo el SEÑOR mandó a Moisés a recordar al pueblo de Dios que fue por iniciativa propia que les liberó de las manos de los egipcios, que fue un acto de su gracia y amor hacia ellos. Lo  que Dios desea entonces  es que el pueblo responda a ese amor con fidelidad a su alianza. La epístola a los Romanos nos indica que la paz de Dios ya se ha establecido entre él y la humanidad, que ya no hay enemistad entre Dios y su pueblo, porque en el amor y la gracia de Dios su Hijo sirvió de mediador, reconciliándonos con Dios a través de su muerte y resurrección.  Dios mismo ha proveído todo lo que necesitamos para vivir eternamente con él y ya no tenemos que ir arriba y abajo para encontrar la paz, sólo a Cristo.  En el Evangelio del día, Cristo instruye a los apóstoles a servir con fidelidad y a compartir la paz de Dios libremente con todos los que lo quieren recibir.


Las Lecturas para el Propio 06 son Éxodo 19:2-8ª ó Génesis 18:1-5 (21:1-7); Salmo 100 ó Salmo 116:1,10-17; Romanos 5:1-11; San Mateo 9:35-10:8(9-23).